viernes 22 de abril de 2022 - 12:00 AM

Lo volvemos a advertir

Colombia necesita un cambio, esa es una verdad de a puño; pero nos preguntamos si lo podrán hacer los políticos de viejo puño aceptados por el Pacto Histórico

Dos cosas nos preocupan en este momento: Que nos crean tontos y que haya tantos que se lo crean; y lo decimos por la opereta que montó el candidato Petro para, a través de una declaración ante notario, afirmar que él no expropiará a nada ni a nadie y lo afirmamos porque en el pasado otro candidato ofreció esculpir en piedra el compromiso de no subirnos los impuestos y durante su mandato promovió seis reformas tributarias.

Es muy probable que no haya expropiaciones; las guerrillas no hacían secuestros, simplemente retenciones y el que ha sido no deja de serlo y entonces hará “reordenamientos de la propiedad privada” que al final se traducirán en lo mismo. Ese es el modelo del socialismo de hoy y revisada la historia de los países que han tenido que sufrir este flagelo, podemos ver cómo es que se hace.

Aunque nos insulten no nos cansaremos de afirmar que vamos camino de la venezolanización de Colombia y los que vivieron el proceso en ese país comentan que así estaban las cosas cuando el pueblo, cansado de más de lo mismo, dio el salto al vacío eligiendo a Chávez y los desarrollos sociales posteriores terminaron por demostrar hasta la saciedad hasta dónde puede llegar un país regido por el modelo del socialismo del siglo XXI.

Colombia necesita un cambio, esa es una verdad de a puño; pero nos preguntamos si lo podrán hacer los políticos de viejo puño aceptados por el Pacto Histórico, todos los cuales tienen antecedentes que dejan mucho que desear. Además, las alianzas con los famosos ladrones o criminales de cuello blanco a quienes se les está ofreciendo el famoso “perdón social” pueden llegar a ser una garantía de que ellos sí se comporten como gentes de bien y acaben con la corrupción del Estado colombiano?

Podemos ser tachados de pesimistas, pero si damos el salto al vacío estaremos llevando al poder e institucionalizando una forma de gobierno en la que los peores pasarán a ser ahora pro-hombres y definitivamente, por más de que nos hagan creer lo contrario, el olmo nunca dará peras y lo único que haremos es entregar el país a aquellos que solo merecen la cárcel por casa, como diría Gossaín.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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