viernes 03 de noviembre de 2023 - 12:00 AM

Eduardo Pilonieta Pinilla

Primó la sensatez

Colombia tuvo la entereza de demostrarle al gobierno central su descontento por la forma tan equivocada como se está manejando el Estado y lo hizo con contundencia y por la vía más democrática posible a través del voto popular.

Este domingo reciente, Colombia ratificó la impopularidad del presidente de la república, simplemente no eligiendo a quienes a través del pacto histórico representaban el partido de gobierno y lo hizo de forma tan drástica que, por ejemplo, en Bucaramanga no eligió a ningún edil que lo representara y además, el país tampoco tuvo en cuenta, en las principales ciudades capitales, a los candidatos que sometió al reconocimiento popular.

Esta actitud pone de manifiesto que aún nos queda algo de sensatez y que no queremos el manejo que se le está dando a la gobernanza de la nación.

Razones hay muchas para este rechazo electoral, pero la más importante de todas tiene que ver con el odio que ha sembrado el presidente por todo aquello que suene a legalidad y la protección a ultranza de todo lo que significa ilegalidad y violencia, lo cual se demuestra con los ataques hechos a los empresarios que insisten en hacer patria, así como las consideraciones especialísimas a los diferentes grupos criminales y a quienes prometió pagarles para que dejen de matar, todo lo cual no podemos aceptar como apropiado.

Con excepciones mínimas, no tendrá el gobierno gobernadores, ni alcaldes, ni concejales, ni ediles, todo lo cual pone de manifiesto la enorme impopularidad que él mismo se ha labrado a través del tratamiento político que le ha dado a la nación y por la forma como pretende hacer los cambios que anuncia, que por fortuna no le ha sido fácil lograr a través de quienes a su vez, también quedan notificados de cómo piensan sus electores, razón por la cual nos queda ahora la obligación de vigilar cuál va a ser el comportamiento de los congresistas frente a las reformas propuestas, para en caso tal igualmente pasarles la cuenta de cobro cuando vayan a hacerse reelegir.

Lo importante ahora, es no bajar la guardia y mantener la vigilancia en la reacción que Petro va a tener ante tan estruendosa derrota, pues veremos entonces en verdad que su estilo podrá no ser tan democrático como lo cacarea.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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