viernes 23 de julio de 2021 - 12:00 AM

Serán 42 horas semanales

Esta es la perfecta fórmula del gota a gota, al cual nos hemos acostumbrado y que nos facilita asimilar los garrotazos sin que digamos absolutamente nada, es decir, nos tragamos el sapo y hasta lo disfrutamos.
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Los colombianos estamos acostumbrados al trabajo “hora nalga” que no es diferente a la permanencia del trabajador en su puesto de trabajo las 8 horas del día y las 48 de la semana, independientemente del rendimiento y la productividad que pudiera dar. Se considera un buen trabajador aquél que llega a la hora en punto, permanece en su puesto y se va a la hora prevista para el efecto, sin controlar realmente qué hace durante ese tiempo.

La pandemia nos enseñó que se puede laborar, en algunos casos, sin necesidad del control horario, basados simplemente en la productividad; por eso el que se disminuya la jornada laboral es poco significativo si se reemplazan los horarios por las tareas que debe desarrollar el trabajador.

Desde hace más de 70 años nuestro horario laboral ha sido de 48 horas semanales y hasta un máximo de 9 horas y media diarias si le damos al trabajador libre el sábado. Lo que la ley 2001 de 2021 hizo fue implementar un nuevo horario de trabajo a partir del 15 de julio de 2023, fecha en que la jornada se reducirá en una hora, es decir, 47 a la semana; un año después, 2024, se reducirá otra hora, 46 horas semanales; a partir del 2025 se reducirá 2 horas más por lo cual será de 44 y a partir del 15 de julio de 2026 será de 42 horas, llegándose al tope previsto en la nueva ley.

Esta es la perfecta fórmula del gota a gota, al cual nos hemos acostumbrado y que nos facilita asimilar los garrotazos sin que digamos absolutamente nada, es decir, nos tragamos el sapo y hasta lo disfrutamos.

Pero la norma en comento aclara algo más que es una desventaja para algunos trabajadores y es que los adolescentes mayores de 14 y menores de 16 solo podrán trabajar 6 horas diarias y 36 a la semana, pero el empleador deberá cancelarles el salario mínimo mensual legal vigente por lo que resultará un pésimo negocio darle trabajo a esta clase de personas, perjudicando así a quien busca una posibilidad de trabajo formal.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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