viernes 14 de junio de 2019 - 12:00 AM

Al que no quiere sopa, ‘Día sin carro’

parecerá un “déjà vu”: ba-jaron las ventas, Fenalco protesta, bajó el ruido...
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Eneas Navas

Con seguridad este año tendremos, además del ‘Día sin carro’ del 26 de junio, institucionalizado por el Acuerdo Municipal 037 de 2012 como jornada cívica, pedagógica y de participación ciudadana, el que corresponde al ‘Día internacional sin carro’, programado para el mes de septiembre, y eso si antes no se nos ocurre otro para el mes de agosto en el ‘Día del peatón’, pero a esto se le abona que el ‘Día de la educación ambiental’ y otras oportunidades para decretarlo, ya pasaron sin esta medida.

En aquel entonces, la utilidad de prohibir el uso del carro se sustentó por el Concejo de Bucaramanga en el hecho indiscutible de que el medio ambiente constituye uno de los problemas más críticos de la ciudad, frente a lo cual, dice el acuerdo, es necesario tomar conciencia –y en eso coincidimos–, pero hoy los ciudadanos a quienes iba dirigida la medida ya la tomaron unos y los que no, ya no entendieron y así se quedarán. Quienes parecen no haber captado el mensaje –irónicamente– son los creadores del acuerdo del cuento, que poco control hacen a las políticas municipales de medio ambiente, así como las autoridades de control del mismo y las de tránsito, aquellas (Cdmb y AMB) forcejeando aún por el ejercicio de la autoridad y las de tránsito de automotores permitiendo, durante los 364 días con carro, la circulación de un parque automotor humeante (principalmente de servicio público y carga), por lo que nos preguntamos si no daría mejores resultados el ‘Día sin sueldo’ para el funcionario omiso, el ‘Día sin pago de pasaje para el transporte público contaminante’ o el ‘Día sin carro oficial’ para que los que deben tomar las medidas de control en busca de una ciudad sostenible lo hagan, o por lo menos decreten un plan de reposición de buses con equipos amigables con el aire. Los resultados obvios pueden anticiparse y parecerá un “déjà vu”. Bajaron las ventas, Fenalco protesta, bajó el ruido, aumentaron los pasajeros del transporte público, los ciclistas y peatones no respetaron las normas y, en fin, lo mismo de siempre sin avances, sin innovación, sin mediciones útiles ni medidas eficaces, mientras el medio ambiente sigue empeorando. Lo que sí es seguro es que volteando las sábanas el enfermo no se va a curar y que la jornada no nos defraudará, a quienes no esperamos nada de ella.

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad