viernes 06 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Bucaramanga... ¡vamos bien!

La garantía de derechos fundamentales, aunque tienen un componente preventivo con charlas y otras lúdicas, no se agota en ello y requiere acciones reales, efectivas y eficientes...
Image
Columna de
Eneas Navas

Bucaramanga, vamos bien, o vamos mal, es una frase común que representa un vicio del lenguaje generado por las lecturas que se hacen de las cifras de la región metropolitana sin discriminación o precisión o por las percepciones individuales o colectivas grupales, obviamente, dependiendo de cómo se ubica y le va a cada uno en la pirámide de privilegios o estribando en cómo se afectan sus derechos fundamentales en el territorio por inobservancia, violación o amenaza.

Lo anterior quiere decir que, en contra de la realidad, cuando a Piedecuesta, Floridablanca o Girón les va mal en seguridad ciudadana, en protección de derechos de los niños, niñas y adolescentes o en cualquier otro tema o asunto, en principio, no quiere decir que Bucaramanga esté mal, pero tampoco quiere decir que, porque hay peores situaciones en el territorio, en “Bucaramanga, vamos bien”.

Para evitar este error común, desambiguar el concepto, otorgar a cada municipio del área metropolitana lo propio y contrarrestar las campañas que niegan la realidad, es necesaria la precisión territorial y decir que la falta de seguridad ciudadana en Bucaramanga es extrema e intolerable, hasta el punto de que los esfuerzos y recursos de la Policía Nacional, que se han multiplicado, resultan insuficientes para controlar las acciones delictivas que tienen una progresión constante y superior; es reconocer que en Bucaramanga, mientras las orientaciones de prevención para el abuso sexual se enfocan en contra de desconocidos (personas ajenas y extrañas al entorno familiar), las cifras sindican a los miembros de esos presuntos entornos seguros, como los principales agresores que quedan por fuera de la intervención pedagógica y si se quiere, reconocer que muertes y hechos advertidos, están ocurriendo o han ocurrido en esta ciudad.

La garantía de derechos fundamentales, aunque tienen un componente preventivo con charlas y otras lúdicas, no se agota en ello y requiere acciones reales, efectivas y eficientes que solucionen la causa y el problema subyacente, sin dejar de mitigar las situaciones emergentes.

Claro que en Bucaramanga hay cosas buenas para mostrar y son noticia, pero si nos quedamos en cumplimiento de indicadores diseñados por el evaluador para ganar o ganar, tendremos bicicarriles emergentes ilegales y, si solo de esas observamos lo bueno... Pregunto: ¿a dónde vamos a llegar?

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad