viernes 03 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

Desconexión laboral

perdónenme el pesimismo, pero con tanta demanda de empleo haciendo fila, con tanto empleador que se quedó en el patronazgo... la desconexión laboral es tan efectiva como la prohibición del trabajo infantil.
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Columna de
Eneas Navas

La lucha por una jornada laboral digna, fundada en la relación directamente proporcional que existe entre el bienestar del trabajador y la calidad del trabajo, que en la historia se ha concluido y se concluye reiterada, metódica y utilitariamente -aceptándolo con dolor en el capital-, que al mejorar los salarios y dar oportunidades de crecimiento, opciones de desarrollo y reducir la jornada laboral, el trabajo, el producto, el bien o servicio, tendrá un mayor valor representado en calidad, pero cuando la calidad no es el propósito, el negocio es negocio y por lo mismo lo que le pase al trabajador no cuenta, se generan ambientes deslaboralizados, jornadas extendidas, trabajos forzados, acosos y otros abusos que, siendo ilegales, violatorios de derechos humanos, existen acá o en el lugar más remoto del oriente o allá... en “madein”.

Así, para este y otros males la nueva ley de desconexión laboral que teóricamente permite al trabajador no atender mensajes de texto, correo y llamadas por fuera del horario laboral para que dedique su tiempo a vivir sus otras dimensiones humanas, se convierte en pseudo-avance al que la justicia laboral administrativa y judicial tendrá que fijarle fuerza de efectividad.

Aunque la desconexión laboral en ley de la República es considerada una conquista que tendrá sus excepciones en razón a la responsabilidad, confianza y manejo atribuida al cargo, siendo claro en estos casos que la remuneración incluye el estar veinticuatro horas del día en los siete días de la semana, para fortuna de unos pocos y desgracia del resto, en un sistema laboral lleno de trampas para el sometimiento de la clase trabajadora, en el que las oportunidades laborales son escasas o, lo que es lo mismo, un empleo es esperado por cientos de desempleados, la dolorosa realidad indica que al que se duerma (se desconecte), parafraseando la canción, lo motilamos.

Entonces, perdónenme el pesimismo, pero con tanta demanda de empleo haciendo fila, con tanto empleador que se quedó en el patronazgo, con las mutaciones que se darán en los contratos para hacer la trampa, la desconexión laboral es tan efectiva como la prohibición del trabajo infantil, la de jornadas extendidas sin remuneración adicional o compensación de descanso y las de seguridad y salud en el trabajo.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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