viernes 28 de junio de 2019 - 12:00 AM

Final, se acabó

La primera actividad en quedar oficialmente aplazada es la implementa-ción de la integración del transporte
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Columna de
Eneas Navas

De acá en adelante, poco a poco, los grandes problemas metropolitanos ya deberán ser conocidos y probablemente resueltos por quien suceda a la actual administración, pues el tiempo para solucionarlos en el presente cuatrienio se acabó o no será suficiente.

La primera actividad en quedar oficialmente aplazada es la implementación de la integración del transporte masivo y el colectivo que, programada para agosto de este año, mediante Acuerdo Metropolitano 006 del 10 de junio de 2019, se pospone para marzo de 2020 o, lo que eso significa, el próximo aplazamiento corresponderá hacerlo a la futura Junta Metropolitana que de enero a marzo, evaluará la compleja e incompleta propuesta de integración, conocerá los pormenores reservados del asunto y adoptará, para mejor hacer las cosas, otro aplazamiento que será infranqueable.

De una parte, posponer la integración, que se traduce en una tregua con el transporte informal e ilegal, mantiene a la baja las utilidades del sector transporte y aumenta las posibilidades de la liquidación o intervención de Metrolínea, que está realmente quebrada, y de otra parte deja en primer lugar de la agenda para este 2019 la unificación de la autoridad de transporte que sigue en veremos y la realización de los estudios que exige el nuevo Plan de Desarrollo Nacional para acudir a las nuevas fuentes de financiación del transporte masivo, y que son un salvavidas que no se infla ni flota solo.

También debería quedar en primer lugar de la agenda, aprovechando que el nuevo plazo se los permite, desechar los estudios elaborados para la definición de las nuevas rutas y sus frecuencias y, en lo que queda del año hacer unos reales, en la calle, con la gente, estudiando la oferta y demanda total de transporte, contemplando en igual forma (para no desviar el resultado) al transporte informal que tanto se usa, pues es una realidad que las personas contratan cada vez más a la moto y al carro particular y cada vez menos a Metrolínea, al colectivo y al taxi.

Para la integración del transporte masivo, colectivo y mixto en la ciudad metropolitana de Bucaramanga, el año ya terminó.

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