martes 12 de julio de 2022 - 12:00 AM

Inseguridad rampante

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Columna de
Eneas Navas

Los focos de inseguridad ciudadana en Bucaramanga, los escondites para el expendio y consumo de drogas y alcohol, el escenario para los desórdenes y riñas, los lugares de encuentro para los remates de fiestas y reuniones que supuestamente tenían como centro los parques de la ciudad, (motivo por el cual se pensó en cerrarlos en las noches como solución de fondo), advertidos en estas columnas, ya se trasladaron a los antejardines de casas y negocios y a las escalinatas de los edificios residenciales y comerciales que, en la noche sin parques y las calles sin luces, brindan mejor comodidad, pero el problema no estaba en los parques y no está en los antejardines de cabecera.

Como nueva alternativa de solución al problema eterno se plantea ahora el cierre de establecimientos al filo de la media noche y prohibir el expendio de licores a esa misma hora, pero así las cosas, en la próxima columna tendremos que decir que el problema tampoco estaba allí y que nos oponemos al toque de queda que se les ocurrirá, pero en esta podemos anticipar y decir una vez más que no lo encontrarán mientras la administración municipal siga observando, definiendo y resolviendo la inseguridad como un asunto de convivencia cuando sus raíces, las que permiten que retoñe sin importar cuantas veces se pode, son la falta de políticas públicas y sociales efectivas que no se queden en el papel y salgan del discurso a los barrios y afecte positivamente a las personas.

Cuando la administración comprenda que las soluciones que se implementan para el control de ruido y congestión social alicorada en Cuadra Play, la que otrora fuera Cuadra Picha, no solucionan el problema de seguridad, seguramente se enfoque en brindar condiciones de empleabilidad, oportunidades laborales, atención al migrante, adecuado y digno tratamiento a los habitantes de calle y se concentre en combatir la deserción escolar y universitaria, sin dejar de trabajar el control de tránsito porque la seguridad es más que convivencia.

A lo anterior podemos sumar el hecho de que la policía de Bucaramanga, que podría estar en sus respectivos cuadrantes realizando patrullajes preventivos, está ocupada cumpliendo funciones que debería cumplir la alcaldía, custodiando personas privadas de la libertad en estaciones de policía.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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