martes 10 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Eneas Navas

La República de los libros – El navegante

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Columna de
Eneas Navas

Como Navegante y Cenador de La República de los Libros, para hacerlo más difícil, con esta última palabra (libro), en el buscador de El Libro Total, levamos anclas y largamos amarras para encontrar más de 220 referencias de ella, seguidas por el catálogo de la música y el arte de los libros. Así, en fila: El libro blanco, el de Enoch, El Libro de la Selva, el Rojo de Mao, El libro egipcio de los muertos, El libro de los amados y el Libro mudo, con audio.

Empujado por la corriente de resaca al mar abierto de las palabras, para salir del embrollo regresando al puerto, sigo las corrientes de retorno en los diccionarios y, entre ellos, la definición de libro que me ofrecen 28 de los 70 diccionarios disponibles y así, de libro a liber repasar las cortezas de las plantas y de allí a la libertad confirmando que, con un doble clic sobre cualquier palabra de El Libro Total, puedo derivar y divertir la búsqueda.

Ya en el puerto, aun en El Libro Total, para el Cenador Navegante, recluto nuevo tripulante quien, en su entrevista, dijo: “Yo soy el Pescador del Libro Total; unas veces en las riberas de sus ríos, otras con el agua al cuello, pero siempre con los anzuelos y redes bien dispuestos para atrapar, biblioteca arriba o biblioteca abajo, sabrosos bocados que le serán servidos al lector. (Cenador)

Creo que la biblioteca es el único río circular dispuesto para derrotar el tiempo. Allí las voces se unen, no importa si resonaron hoy o hace mil años... igualmente se oyen aquí, y ahora; mi oficio es atrapar lo mejor, es decir, a usted, desocupado lector.”

Entonces le pedí que leyera y dijo, cambiando su voz: “Veneno en la lengua. Los primeros imperios aprendieron que dependían de dos factores básicos para sostenerse: los caminos y la obediencia ciega. Sin ellos el gobierno era imposible, o, ¿Cómo se movilizarían los soldados, los portadores de órdenes y tributos sin los caminos? Un imperio es derrotar y avasallar, someter al dictamen y preservar su unidad.

Pero leamos algo nuevo, antes del uso generalizado de la lengua como factor de poder imperial: la trampa mortal que suelen esconder las palabras en boca de quien gobierna.”

Intrigado por el texto, a un clic... “Los nueve libros de la Historia” de Heródoto de Halicarnaso. Entre a https://www.ellibrototal.com busque a El pescador y déjese llevar.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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