martes 24 de octubre de 2023 - 12:00 AM

Eneas Navas

La tierra, mercado libre. Abu Nada

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Columna de
Eneas Navas

Mientras acá, en este lado del mundo, podríamos prosear sobre las noches oscuras sin luna, sobre las lluvias de estrellas de octubre, sobre los estruendosos estampidos del trueno en las tempestades del Magdalena o sobre las pausas que obliga el canto de la guacharaca culirroja y del paujil al entrar la noche o de la tranquilidad absoluta entre trueno y trueno o canto y canto; en la tierra prometida por Dios y entregada por las Naciones Unidas al pueblo que la abandonó, se escribe con sangre un nuevo capítulo de la guerra eterna.

Luchando con su pluma, en tiempos de guerra e ignorancia milenaria, así mueren los poetas. Hiba Kamal Abu Nada, mujer Palestina de 32 años de edad, poetisa, novelista y activista de los derechos de su género, esperando la muerte prometida, en su última noche con vida escribía: «La noche en la ciudad es oscura, excepto por el brillo de los misiles; silenciosa, excepto por el sonido del bombardeo; aterradora, excepto por la promesa tranquilizadora de la oración; negra, excepto por la luz de los mártires.»

Años antes, si hay antes que no sea un ahora, y en esa historia hay un ahora que no sea antes, escribió sobre la soledad de Palestina: «Oh, solitarios, todos ganaron sus guerras y tú te quedaste solo, desnudo. Ninguna poesía, oh Darwish, restaurará lo que los solitarios han perdido. / Oh, solitarios, esta es otra era de ignorancia. Maldito el que usó la guerra para separarnos y estar juntos en tu funeral. / Oh, solitarios, la tierra es un mercado libre y tu gran país es una subasta aprobada. / Oh, solitarios, nadie nos apoyará, en esta era de ignorancia. Así que borrad vuestros viejos y nuevos poemas y el llanto. Oh país, sé fuerte.»

Así viven los poetas después de la muerte. al escribir en la memoria del mundo la historia que todos olvidaron, quieren dejar de lado o ignoran.

Por mi parte, rechazando como siempre cualquier acto de violencia, sin pujar en la subasta del medio oriente, apoyando la verdad, buscando la viga en nuestros ojos, me detengo en cada uno de los 72 pueblos que han sido escenarios de masacres en el 2023, me paro en Arauca y Norte de Santander y reparo en las tierras prometidas que se han despojado a los campesinos y en la cooptación del Estado que sostiene el sistema de carrera administrativa. «Buenas noches».

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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