viernes 07 de enero de 2022 - 12:00 AM

Meteorito número uno


...no dejemos de mirar para arriba, allende las montañas, debajo de las nubes, dónde nace el agua y dónde, aún todo pasa y puede pasar.
Image
Columna de
Eneas Navas

A propósito de la columna anterior, “No mires para arriba”, entre los catastróficos meteoritos que se enfilan contra nuestra ciudad metropolitana se cuenta el que nos podría llevar a la muerte bonita que resulta del abandonar y dejar a nuestra espalda, no solamente el páramo de Santurbán ni los otros páramos del departamento y del país que seguirán la misma suerte, sino abandonar a su destino las delimitaciones y limitaciones que imponen los Distritos Regionales de Manejo Integrado, DRMI, que ordinariamente se difunden y socializan –contradictoriamente– con poca difusión y baja claridad, con nula coherencia, pero con una fluidez apabullante e incomprensible, inspirada por el interés oculto, robustecida con lenguajes técnicos y científicos enigmáticos para nosotros, los ciudadanos de a pie y más, para los primeros afectados, los campesinos de a deveras... ciudadanos de a pata.

Ahora que se honraron los 466 años de Vetas como pueblo minero ancestral y su probada sostenibilidad, (pueblo más antiguo que Bucaramanga que cuenta 400 años), ahora que se definió la línea del páramo de Santurbán en histórico acuerdo con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, ahora que las cosas parece que se hacen cómo deben ser, pero siguiendo las directrices de las altas cortes de justicia ambiental, no dejemos de mirar para arriba, allende las montañas, debajo de las nubes, dónde nace el agua y dónde, aún todo pasa y puede pasar.

De igual manera, entérese sobre los DRMI de la región, sigan su formulación, vigilen y supervigilen los avances, soliciten explicación en ejercicio de la participación ciudadana, pues, si bien es cierto usted no tiene necesariamente una parcelita en ellos y por lo mismo no se afecta directamente, muchos alimentos nos llegan de allí y numerosos campesinos nuestros viven en estas zonas.

Mirar para otro lado resultará, como ha resultado, en una especie de tratado de libre comercio que desfavorece la producción local y, para el caso específico, hasta en apropiación de tierras, puede resultar. Miren para arriba y no dejen de leer “La muerta bonita”, obra disponible en ellibrototal.com

Nota de Ene: Entre los cuerpos celestes catastróficos que no se quieren ver, está el morrocotudo meteorito que se estrellará contra el mundo por los efectos aún invisibles de la pandemia en la calidad de la formación y educación.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad