martes 14 de noviembre de 2023 - 12:05 AM

Eneas Navas

Movilidad y transporte sostenible

Image
Columna de
Eneas Navas

El Alcalde electo para Bucaramanga tiene como propósito fomentar y consolidar un sistema de movilidad y transporte sostenible, que promueva la eficiencia, la equidad, la seguridad vial y la protección del medio ambiente, garantizando mayor y mejor calidad de vida a los habitantes de Bucaramanga para contribuir al desarrollo integral de la ciudad, al reducir la congestión vial, promover modos de transporte limpios y seguros, al mejorar la accesibilidad y fomentar la integración, incluyendo en la ecuación la participación ciudadana en la planificación y gestión del transporte.

Salvando las gestiones del ingenioso Carlos Enrique Bueno, que por falta de apoyo interinstitucional y por la incapacidad operativa de la Dirección de Tránsito no puede llegar más allá, la falta de autoridad de tránsito es notoria en un nivel de incultura nunca visto en la región.

A lo anterior se suman, entre otros, la conflictiva interacción con los municipios del Área Metropolitana y la región; la falta de autoridad de transporte; la normalización de la informalidad e ilegalidad del trasporte parapúblico en motos y carros; la incultura vial de los ciudadanos que se propaga como epidemia; la inexistencia de un sistema de transporte masivo y la liquidación del extinto sistema que le espera en alguna gaveta del despacho; la escasez de espacio público para implementar medios de transporte alternativo y masivo; el mal estado de la malla vial (donde hay malla); la resistencia a medios de control electrónico; la falta de autoridad ambiental urbana que entienda la ciudad y se apropie de sus problemas, como dije, entre otros, muchos factores y problemas como la escasez de recursos económicos.

Aunque el empalme con la administración del cuatrienio perdido es importante para conocer lo poco y contrastar el papel con la realidad, las acciones de la administración entrante deberán consultar los problemas de ciudad directamente con sus ciudadanos en la construcción de un Plan de Desarrollo, no tanto por los problemas en sí mismos y sí por la solución consensuada y mayoritaria que frente a cada uno de ellos deba implementarse, pues muchas han de ser impopulares, pero absolutamente necesarias.

La ciudad ha elegido a un alcalde que promete recuperar la cultura vial y ciudadana que siempre había caracterizado a la ciudad y, para ello, necesita ciudadanos dispuestos al cambio.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad