martes 24 de enero de 2023 - 12:00 AM

Paradiplomacia en El Gran Santander

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Columna de
Eneas Navas

Ahora que los grupos políticos y económicos, de cara a las elecciones de octubre de 2023 están pensando, diseñando y escribiendo los programas de gobierno que tras las elecciones serán los Planes de Desarrollo municipal y departamental para el período 2024-2027, seguramente enfocados en la reactivación económica de las regiones y con miras a la materialización de la Paz Total, es la hora de incluir el enfoque de la paradiplomacia desde la cual, no solamente se promueve y afianza la diplomacia identitaria con las marcas de región en el ámbito internacional, sino que se construyen relaciones internacionales microenfocadas que permiten la participación de los gobiernos regionales en las relaciones internacionales y la institucionalización de contactos ad hoc con entidades privadas o públicas del extranjero, para promover asuntos socioeconómicos y culturales, entre otras competencias constitucionales.

Aunque en el Gran Santander ya hemos dado un paso adelante con la creación de la Región Administrativa y de Planificación (RAP), conforme lo dispuso el artículo 306 de la Constitución y los gobernadores del Gran Santander la impulsan con el objeto de promover el desarrollo económico y social, la inversión y la competitividad regional, nos quedamos debiendo el proceso de deconstrucción de la entidad que debe, desde las bases sociales, orientar sus acciones de diplomacia pública y no imponerlas con fundamento en los sueños de despacho y buró.

Qué bien les vendría a los líderes del Gran Santander (políticos, sociales, industriales y comerciales, entre otros), conocer y enfocar sus propuestas incluyendo las perspectivas que brinda la paradiplomacia y afinar sus ideas entonando la misma melodía de oportunidades, orientando sus esfuerzos para que, desde la frontera oriental se irradie el desarrollo y liderazgo que genera empleo y de su mano, seguridad ciudadana, convivencia, formalidad y competitividad.

Aunque el prefijo “para“ evoca la funesta historia reciente y por ello genera alergia, nada tiene que ver con esa historia y se llama así, paradiplomacia, por la falta de un concepto más adecuado que englobe todos sus alcances, especialidades y enfoques. No es una diplomacia que esté al lado, que sea secundaria o contraria. Es la diplomacia con enfoque de sector y región, que debe incluirse en las líneas de los programas de gobierno para los planes de desarrollo.

Nota de N: Sin cambiar la marca identitaria cada cuatrienio, pues entre BGA City y Reactivación BGA, solo hay un ego de distancia.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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