viernes 14 de febrero de 2020 - 12:00 AM

(...)Puntos reductores

La medida, además de generar un nuevo trancón incrementando los tiempos de desplazamiento... ha incrementado la accidentalidad
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Columna de
Eneas Navas

Los reductores de velocidad que hace un mes instalaron en el anillo vial, en cumplimiento de una medida previa decretada dentro de un proceso judicial, con el propósito de preservar la integridad de los peatones que transitan entre el sector de ‘Papi, quiero piña’ y la glorieta de Makro, además de desesperanzar a quienes debía proteger, ha resultado ser un remedio peor que la enfermedad que solamente se puede atribuir a la existencia de reductores de velocidad del pensamiento y la lógica en las mentes de quienes lo idearon.

La medida, además de generar un nuevo trancón incrementando los tiempos de desplazamiento y de permitir a los peatones caminar más rápido que los automotores, ha incrementado la accidentalidad, ha generado una permanente actividad microsísmica en perjuicio de equipos de alta tecnología que instalaron empresas invitadas, ha desarrollado la contaminación auditiva y del aire y reforzado el consumo de combustible disminuyendo la calidad de vida de los ciudadanos que, también, continúan amenazados por la falta de un verdadero cruce peatonal, de un semáforo o de un puente.

Para Floridablanca, proponer y ejecutar una pronta solución es un asunto de honor y honra como anfitrión, pues, si recordamos cómo se desarrolló el sector, debemos remontarnos a una invitación que extendió Floridablanca a principios del milenio para que los grandes empresarios adoptaran el anillo vial de Floridablanca como una zona de desarrollo, permitiendo al municipio fortalecer el ingreso tributario de industria y comercio para aliviar las cargas de predial a todos los habitantes del municipio.

También queda expuesto acá que, en tratándose de acciones populares, la memorable variación de la máxima latina que nos enseñaba que lo que no está en el proceso, no está en el mundo (Quod non est in actis non est in mundo ) no es absoluta, ya que corremos el riesgo de ver y tener un mundo tan pequeñito, que la solución de unos en una medida previa (a la que le faltó cautela) puede perjudicar a todos al punto en que, la acción popular, sea tan impopular... (puntos reductores)... como esta.

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