viernes 15 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

Taxi legal

Con la aprobación de la ley enriquecida en el debate, ahora sí, las plataformas deberán pagar impuesto de renta
Escuchar este artículo
Image
Columna de
Eneas Navas

El servicio de taxi legal en el área metropolitana de Bucaramanga en particular, y en el país en general, no puede competir con el servicio que prestan los carros particulares con o sin la intervención de las plataformas de internet, y no es porque el servicio del particular sea sumamente cómodo, lujoso y elegante, sino porque ser legal implica altos costos mientras que la ilegalidad, sin responsabilidades frente al estado y al usuario, es muy económica.

Para solucionar este desequilibrio, (paradójicamente: tarde, pero en buena hora), el Partido Verde radicó esta semana en el Congreso de la República un proyecto de ley que propone regular las plataformas digitales de transporte, imponiendo costos de administración y operación a la plataforma y al particular que presta el servicio, equilibrándolo con el taxi legal y, al mismo tiempo, abriendo la puerta para eliminar requisitos innecesarios que generan sobrecostos nacionales y locales al transporte, como es el caso de la misteriosa calcomanía de “taxi legal metropolitano”, cuyo beneficio o contraprestación por la marcación se desconoce y aún se espera.

Con la aprobación de la ley enriquecida en el debate, ahora sí, las plataformas deberán pagar impuesto de renta para contribuir al recaudo nacional y deberán abrir sedes en las ciudades en que operan y no en el exterior o en una sola ciudad, como las empresas de taxis, y los propietarios de vehículos, (como las empresas de taxis) deberán pagar impuesto de industria y comercio para coadyuvar con el presupuesto municipal, deberán pagar los seguros todo riesgo y accidentes, las tarjetas de operación y la seguridad social del conductor, además del SOAT, la revisión técnico-mecánica anual y un par de revisiones preventivas en el año.

El proyecto de ley también trae tarifas dinámicas como las de las plataformas y una solución para reconocer a los viejos empresarios el valor del cupo (ficción económica sin sustento legal), con miras a su eliminación, liberando la oferta y demanda real como determinantes en el mercado del servicio.

Sin embargo, el transporte pirata requiere medidas sancionatorias severas, pues, con tanto costo de la legalidad, encontrarán la forma de continuar operando y las autoridades, sin normas para sancionar.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad