martes 01 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Taxis ocupados sin cupo

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Columna de
Eneas Navas

Como en el área metropolitana de Bucaramanga la demanda de transporte individual en taxis es superior a la oferta y ésta está siendo atendida por vehículos particulares operando de manera ilegal, no falta mucho para que las autoridades descongelen el parque automotor y se permita el incremento de taxis y con ello, muy posiblemente, el renacimiento de los cupos, un sobrecosto sin origen legal que deberá pagar el que quiera entrar al negocio a la persona natural que le asigne el derecho, por debajo de la mesa, sin decirle a nadie; solamente al que años después le compre el cupo, sin explicar que fue lo que le costó, a quién y por qué pagó.

Descongelar el límite de taxis en la metrópoli es parte de la solución que requiere el sistema (cuestión de oferta y demanda), pero, para evitar el renacer de los cupos, mejor aún sería eliminar los límites y dejar que las empresas de transporte sean las que determinen libremente con cuántos carros participará y que, por lo mismo, sea la funcionabilidad, eficiencia, comodidad y seguridad la que seduzca al usuario por la opción.

En el estudio que se haga para el renacer, no puede omitirse el análisis de la competencia ilegal e informal para conocer o confirmar, los motivos por los cuales se prefiere un carro de plataforma a un amarillo. Se negocia y define previamente la tarifa dependiendo de la hora del día, no dan vueltas innecesarias para cobrar más, se conoce previamente la placa del vehículo y se comparte a la red de apoyo familiar o social, no se alteran cuando se les toma una foto para compartir, no hay que escuchar a la despachadora enloquecida repetir las direcciones, avisa cuando va a llegar y llega, tienen mejores condiciones de aseo y apariencia, se generan vínculos de buen trato y atención, se pueden acordar y programar servicios posteriores, entre otras muchas razones por conocer y entender.

Descongelar y liberar el parque automotor de taxis es parte de la solución, pero hay que dignificar al taxista, obligar la relación laboral, actualizar la normativa nacional, descentralizar en beneficio de la autonomía metropolitana, generar empleo para los informales, convencer con servicio y no obligar al usuario, no ejercer autoridades desarticuladamente y no empezar, como siempre, por el garrote.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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