viernes 26 de noviembre de 2021 - 12:00 AM

Una actitud vacuna

La vacuna no evita el contagio, no impide portar el virus, no afecta la tasa de contagios ni impide la contaminación de superficies, no debilita al virus en el medio. La vacuna lo mantiene lejos de las UCI,
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Columna de
Eneas Navas

Aunque vacunarse sea recomendado por un sector de la comunidad científica y la encomienda encuentre respaldo en los Estados y en los medios de comunicación, no hacerlo sigue siendo una opción sustentada en los derechos humanos que deslegitima la exigencia que, próximamente, en el gobierno de los jueces y la razón, encontrará protección al catálogo de derechos fundamentales involucrados, aunque los furiosos partidarios de la imposición continúen su ataque.

No es cierto que se trate de una falsa premisa en defensa de la libertad, ni un dilema como el que se presentó cuando impusieron el uso del cinturón de seguridad; no se trata de falsas autonomías y mucho menos de querer ir a bailar sin vacuna como dicen en la casa, o que se trate de una actitud humana indiferente, indolente, negacionista o de conspiración, ni de una leguleyada o argucia abogadil o de un acto de rebelión inmotivado; se trata de la individuarización en la aplicación de los derechos humanos; se trata de la aplicación de la excepción de inconstitucionalidad que permite a las autoridades separarse del mandato normativo fundando y motivando su proceder en la prevalencia de la Constitución frente a otras normas; se trata de una reedición de la obediencia sin cumplimiento que siempre nos protege del encomendero.

En favor del disenso, la Sentencia T-365 de 2017 que, tratando sobre la vacuna contra el papiloma humano dispuso que “no puede imponerse contra la voluntad de las personas que por disposición legal son destinatarias de la misma” y ordenó al Gobierno identificar afectaciones derivadas de ella como condición, asunto que frente al Covid y sus vacunas es complejo y no se ha realizado.

La vacuna no evita el contagio, no impide portar el virus o transmitirlo, no afecta la tasa de contagios ni impide la contaminación de superficies, no debilita al virus en el medio. La vacuna lo mantiene lejos de las UCI, hace que los síntomas sean de menor intensidad, lo protege solo a usted. Las medidas de bioseguridad (distanciamiento, tapabocas, desinfección continua de manos y de superficies), son efectivas. Rabiar, ofender y emplear peyorativos en la discusión, afecta el sistema inmunológico y lo debilita frente a cualquier enfermedad. La vacuna, cuando es obligatoria, sí: afecta derechos humanos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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