Publicidad

Epistolas Laicas
Jueves 24 de mayo de 2012 - 12:00 AM

Razones vergonzosas

Publicado por: Epistolas Laicas

Compartir

Por televisión, varios “honorables (?!!) padres de la Patria” (entiéndase así, en minúscula, entre comillas, con interrogación y doble admiración), pero desgraciadamente elegidos “democráticamente”, respondieron preguntas que se les hicieran sobre porqué hundieron el proyecto de ley para sancionar con cárcel a quienes fueran sorprendidos conduciendo en estado de embriaguez.

Entendíamos que el proyecto consideraba sanciones pecuniarias muy drásticas para el primero y segundo grado, así como la suspensión temporal o definitiva de la licencia de conducción y a partir del tercer grado, años de cárcel proporcionales al grado encontrado porque conductor al volante con grado de embriaguez superior al segundo, es un premeditado asesino en potencia. Pero las respuestas, pueriles, vergonzosas y dignas del mayor repudio fueron que: Se dedicaron utilizando los medios a su alcance y que la Ley les otorga (y que su indignidad generalmente utiliza), a hundirlo y no dejarlo prosperar, porque con este nuevo delito se congestionaban la Fiscalía, los Juzgados, los Tribunales y las Altas Cortes y crecía el atiborramiento actual en las cárceles del país, ya con excesivo sobrecupo, restándole además tiempo para que las autoridades judiciales atiendan los casos que actualmente tienen en sus despachos. Con estas razones antisociales, conviertan entonces varios delitos en méritos; anulen sancionar otros, liberen presos y logran descongestionar despachos. Naturalmente que cuando se legisla no para proteger a la sociedad que cacarean representar sino para protegerse a sí mismos (reciente caso en Barranquilla), las cosas cambian de óptica.

Porque ha sido siempre el Legislativo el poder que busca en las leyes que origina, analiza y aprueba o bloquea, acomodarse a cualquier precio en salarios, privilegios, jubilaciones, poderes, exenciones, beneficios extraordinarios y abusos. Para ellos, los actuales Códigos de Procedimiento y quienes imparten justicia en nombre de la República y por autoridad de la Ley, son, aquellos perfectos y éstos de una eficiencia y diligencia extraterrestres. Ignoran de manera culposa que tales códigos y quienes imparten justicia, son mancomunadamente responsables del estado de violencia, inseguridad y corrupción que azota a la sociedad honesta como nunca antes. Pero qué importa: Se ufanan de seguir pisoteando desafiantemente su desconocida dignidad humana.

ESCRITOR   ITO

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día