martes 05 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

Palabras inútiles

lo que parece adverso, es decir, los movimientos políticos desafectos o críticos del Centro Democrático, que ganaron las elecciones, pueden ser un apoyo a la gobernabilidad del Presidente.
Escuchar este artículo

Tenemos la sensación de respirar un aire político menos tóxico después de las elecciones del domingo pasado. Incluso se percibe una euforia que permite pensar en un giro hacia una atmósfera saludable y menos opresiva, para impulsar hacia grandes metas y objetivos en el campo local y regional. Pero ha tenido fuerte impacto en la política nacional, obligando al gobierno –muy a su pesar –a tomar medidas efectivas e inmediatas para enderezar el rumbo del país en lo interno y externo. ¿Podrá, si continúa sin romper el cordón umbilical que lo ata a todos sus fracasos y desvaríos? Muy difícil; tiene que meditar más sobre los consejos al Príncipe, por el bien de la República. Sin duda lo que parece adverso, es decir, los movimientos políticos desafectos o críticos del Centro Democrático, que ganaron las elecciones, pueden ser un apoyo a la gobernabilidad del Presidente. ¿Lo hará? O mejor ¿puede dejar de hacerlo? Todo está servido.

Hay mucha euforia pero todo está por hacer: sostener lo ganado y tener la fortaleza y el apoyo ciudadano para no desfallecer ante los ataques, que comenzaron a verse desde el primer minuto después del fin de los escrutinios; por ejemplo contra la alcaldesa Claudia López, utilizando las más rastreras armas que funcionaron en el referéndum sobre el proceso de paz: es decir, la infamia, la mentira, la intolerancia y la negación de elementales derechos fundamentales, no solo contra la alcaldesa, sino contra los derechos de todas las minorías, y sobre derechos ya consagrados, que pretenden revertir. Es posible que hayamos madurado lo suficiente como para sobreponerse a todas esas triquiñuelas, que nos pueden hacer retroceder y causar mucho daño.

Post scriptum. Todavía no he acabado de leer el libro prohibido por un juez promiscuo “Dejad que los niños vengan a mí” y la sombra de un nuevo “Index Librorum Prohibitorum” asoma por ahí. Como todo libro, tendrá su crítica, como “Sodoma”, “La puta de Babilonia”, “El evangelio según Jesucristo”, o la célebre “Historia sexual del cristianismo”. Pero ¿prohibir? ¿Y quién va a obedecer?

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad