martes 15 de septiembre de 2020 - 12:00 AM

Palabras inútiles

Suelen llamarlo “síndrome del enemigo externo”, pero que también pueden ser internos. Lo usa todo el mundo: Maduro, Trump, Lukashencko, Ortega, y siempre sin falta, nuestros gobiernos. Pobrecitos, nunca tienen la culpa de nada.
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Parece que el joven Duque acabó la luna de miel con la peste, dado el detonante del asesinato con sevicia―del ciudadano Ordóñez, que desató la rabia y la furia de la ciudadanía, que produjo graves daños materiales, y la muerte vil de muchos otros jóvenes, de quienes no se ha demostrado que fueran vándalos, la más preciada palabra que se pronuncia en estos días; tanto que los hechos iniciales casi se olvidan. Es la técnica de siempre, más el señalamiento de “enemigos exteriores”, para culpar a otros de los propios fracasos y de la ineptitud para resolver los problemas estratégicos. Suelen llamarlo “síndrome del enemigo externo”, pero que también pueden ser internos. Lo usa todo el mundo: Maduro, Trump, Lukashencko, Ortega, y siempre sin falta, nuestros gobiernos. Pobrecitos, nunca tienen la culpa de nada. Las cosas, sin embargo no son tan simples, pues se trata de una estrategia enmarcada en la cartilla schmittiana al uso, que convierte a la política en un ejercicio de amigo-enemigo, que exige enfrentamiento permanente y uso de violencia y terror, hasta que se derrote al rival; el enemigo debe ser odiado, desprestigiado, derrotado y fulminado.

La amistad de Schmitt no se refiere a un sentimiento personal de simpatía, caballeresco, cortesano, romántico, hasta de servidumbre, como creen en la Fiscalía General o en la Cancillería, sino que se refiere a un juego político de coincidencia de intereses políticos, mafiosos y gansteriles de un grupo de personas, un partido y hasta de un gobierno o régimen. Por eso el exmesías duerme tranquilo en El ubérrimo. Pero hasta la CSJ insiste que no hay impedimento jurídico alguno para adelantar el proceso contra Uribe. ¿Habrá siquiera proceso?

Post scriptum. Hablemos de vándalos y bárbaros. ¿Cuál fue su historia en el Mundo Antiguo? Preguntemos a Wikipedia. ¿Por qué no releemos el poema de Kavafis “Esperando a los bárbaros”? Al final no llegaron. “¿Y qué va a ser de nosotros [el Imperio] ahora sin los bárbaros? Esta gente, al fin y al cabo, era una solución.”

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