martes 03 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

Palabras inútiles

Los 100 años de Vanguardia son el registro más completo de nuestra historia regional, nacional e internacional; una mirada del mundo; de lo que pensamos...
Escuchar este artículo

Con todos los retos tecnológicos que impulsan una feroz competencia por tener audiencia –toda clase de audiencias– Vanguardia arriba al primer centenario de existencia. Porque información, comunicación y formación de opinión crítica es siempre una necesidad histórica desde el inicio mismo del pensamiento racional; y para el caso de la política, desde los tiempos de la Guerra de Troya y del primer comentarista de esa guerra, Homero; hasta donde muchos autores creen que se remonta la ciencia política, y la posibilidad de superar la guerra –el “polemos”– e ir por el camino pacífico de construcción de civilización, lo que no quiere decir ausencia de conflictos, pues siempre los habrá; otra cosa es cómo los resolvemos. Muchos historiadores contemporáneos, como Norbert Elias o Steven Pinker muestran –pese a las guerras actuales– que el mundo avanza como nunca por el camino de la pacificación, aun cuando cueste –y mucho– creerlo a los colombianos.

Larga es la historia tecnológica, social y política de los medios de comunicación, desde Gutenberg a Internet, y es también la larga historia de la modernidad por conquistar, construir y defender la libertad de pensamiento y de expresión siempre amenazadas, más en estos tiempos de renacimiento de populismos, por donde quiera que se mire; situación inquietante por las turbulencias y crisis en que se mueve la democracia actual, y su sustento, las ideas liberales.

Atreverse a defenderlas es hoy tan imperativo como lo fue hace 100 o 200 años, y trae inmensos peligros, incubados por quienes no soportan la existencia de la dignidad humana como el más fundamental y universal de todos los derechos humanos.

Los 100 años de Vanguardia son el registro más completo de nuestra historia regional, nacional e internacional; una mirada del mundo; de lo que pensamos; de lo que hemos leído, gozado y sufrido.

Ha sido la fortaleza y el faro más visible en defensa de la libertad de criterios y de opiniones, como la opinión primordial de decir una vez más ¡No! a la guerra y las violencias.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad