martes 09 de junio de 2020 - 12:00 AM

Palabras inútiles

El homicidio de Floyd marca un punto de inflexión en la centenaria lucha contra el racismo, y muestra al anacrónico pero bárbaro supremacismo blanco...
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Hace décadas, cuando en Bucaramanga existían varios clubes de cine, que enseñaban a la gente a “ver cine”, pude ver una película impresionante, un clásico del cine de todos los tiempos: “El nacimiento de una nación” (1915), del cineasta norteamericano D. W. Griffith (1875-1948). Griffith fue el auténtico creador del cine moderno, aún en la época del cine mudo, y con Chaplin creó el sindicato- empresa United Artist. Fue un verdadero genio de la producción y dirección del cine. Hoy día puede verse por “YouTube”. En más de tres horas y media Griffith muestra, como nadie, lo que ahora se llama “el pecado original” -del que él no pudo salvarse- del racismo, la discriminación, la segregación. Es indispensable ahora verla, para entender el fondo de la cuestión, y por qué el homicidio de George Floyd, constituye un nuevo hito en la eliminación de “ese pecado” en Estados Unidos y en todo el mundo, como bien ha dicho la escritora anglonigeriana Bernardine Evaristo, ganadora del Premio Booker, el más importante de las letras anglófonas, compartido con la canadiense Margaret Atwood : “Black Lives Matter y el MeeToo ya han cambiado a la sociedad”.

El homicidio de Floyd marca un punto de inflexión en la centenaria lucha contra el racismo, y muestra al anacrónico pero bárbaro supremacismo blanco, ahora dirigido por el Comandante en Jefe en persona, que no todo es economía y pandemia; y que pese a la amenaza cierta de una mayor expansión de la peste, la sociedad norteamericana y la opinión pública mundial exigen cambios fundamentales en las costumbres e instituciones, que sean ejemplares al mundo entero, puesto que nadie puede hacerse el idiota en ningún país o continente; y que el concepto “raza” debe ser eliminado para siempre cuando se hable de “homo sapiens”, puesto que no hay sino eso: ”homo sapiens”, y el color es una cosa accidental. Alguien ha preguntado: ¿De qué color es el color de la carne? ¿Del color de los lápices “color carne”? Y la sangre ¿de qué color? Otros también han preguntado incrédulos: ¿racista Colombia?

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