martes 19 de marzo de 2019 - 12:00 AM

Palabras inútiles

Nubes negras acechan sobre América Latina y el Caribe. No es la amenaza castrochavista, porque no hay quien pueda creer en ella. El descalabro, la destrucción y la defenestración venezolana, hace que si el populismo quiere persistir tendrá que innovarse, a riesgo de que ya no sea populismo; todo un imposible. Trump, Bolsonaro y Uribe son suficiente amenaza para poner la geopolítica mundial en ebullición. Los caracteriza un común denominador: el odio y la generación de caos permanente como estilo de gobierno o de política; también pasa en otras latitudes como en la Francia de los chalecos amarillos, Hungría, Polonia. En excelente artículo (“Quién ordenó matar a Marielle y por qué”) publicado en El País de Madrid, la escritora y periodista Eliane Brum dice: “Bolsonaro está controlando el día a día del país. No por la administración pública, sino por la administración del odio, por la administración pública del odio.” Y también ha creado una “bolsonaridad”, como la “uribidad” de la que habla el exministro Arias, con los respectivos odiadores creyentes, los “bolsocreyentes”, los “uribecreyentes”. Vender como democracia lo que es corrupción de la democracia; odio a la lata para mantener la popularidad.

La “uribidad” aspira a golpes de dictadura con las “inconveniencias” a la ley estatutaria de la JEP. La crítica nacional e internacional ha sido contundente. El Presidente “explica” a la presidenta de la Corte Constitucional su “bondad”; y el canciller Trujillo lo intenta ante el Secretario General de la ONU y la Fiscal de la CPI. Nunca habíamos visto nada tan inaudito. Los devolvieron a cumplir los compromisos de Estado del proceso de paz de La Habana y del Teatro Colón; como debe ser, si este es un país que quiere tomarse el derecho en serio, sin desacatar los fallos de la Corte y desafiar el orden constitucional al pretender desconocer la sentencia, y crear un clarísimo precedente dictatorial para cualquier otra cosa que la “uribidad” crea necesaria o inconveniente para su proyecto político guerrerista y autoritario.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad