martes 27 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

Palabras inútiles

No creo que el triunfo electoral de la neofascista Giorgia Meloni sea el regreso a una nueva fundación de los Fascios de Combate de Benito Mussolini, en la plaza San Sepolcro de Milán, el 23 de marzo de 1919; ni que haya una nueva “Marcha sobre Roma”, ahora que se conmemoran cien años del definitivo ascenso del Duce del fascismo. No hay ninguna copia al carbón para repetir la historia; lo cual no quiere decir que no prosperen los ultras por toda Europa y los Estados Unidos, y que signifique hacer del mundo un lugar muy desestabilizado y plagado de enormes conflictos globales. Dicen que la culpa es de la ineficacia de la democracia liberal occidental, fórmula simplista que encubre la esencia de los problemas más profundos que nos afectan a nivel global. Los ultranacionalismos, la xenofobia, el racismo, el supremacismo, parecen seducir a amplias capas de la sociedad euroamericana, que quieren aislarse de los problemas históricos que ellos mismos han causado en África, América Latina y el Medio Oriente, por supuesto con la ayuda de élites de poder de estos continentes. Aquí no caben ahora las imperiofobias para justificar los modelos políticos y económicos fracasados.

Se han escrito montañas de estudios, relatos de ficción y no ficción sobre el fascismo, pero las estigmatizaciones son tan comunes, que tienen el efecto nebuloso de no permitir un entendimiento cabal, de lo que este movimiento de masas -inaugural- ha significado para Italia y para el mundo, hoy de nuevo obnubilado por esa ideología. Tenemos ahora la gran novela del fascismo y de Mussolini, escrita por el Antonio Scurati, aclamada ya en Italia y en todos los países donde se ha conocido. Es una trilogía que lleva por título “M”, y cuyo primer volumen (819 páginas) es “El hijo del siglo”; el segundo, “El hombre de la providencia” (587 páginas); y el tercero, aún no se ha publicado. Una descripción precisa, documentada, ensayística, detallada como corresponde a una novela histórica, de la anatomía y la fisiología del fascismo. Imperdible. ¿Puede resucitar Mussolini? ¿Muere la democracia?

eruedas41@gmail.com

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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