martes 07 de abril de 2020 - 12:00 AM

Palabras inútiles

Colombia no es ajena al canibalismo, pero sobre todo del oportunismo político, y las pretensiones del amparo de impunidad que ronda por los lados más turbulentos de la gran corrupción
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Alguien acota en España: “El odio es inmune al covid-19”; y parece cierto cuando vemos que la pandemia ha exacerbado el canibalismo político en Estados Unidos, España, México, Brasil; canibalismo que sin duda tiene gran responsabilidad en la expansión del virus; pero llevan el campeonato de irresponsabilidad –que ya suena a crimen de lesa humanidad– Trump y Bolsonaro, y por supuesto AMLO. En España, VOX, la sombra de Franco, hasta propone un verdadero golpe de Estado para reemplazar de plano el gobierno constitucional, por uno de “facto” de “unidad nacional”. Colombia no es ajena al canibalismo, pero sobre todo del oportunismo político, y las pretensiones del amparo de impunidad que ronda por los lados más turbulentos de la gran corrupción, como el sepultamiento –al menos de momento- de la “Ñeñepolítica”.

Sin duda no es momento de reproches grandes o pequeños, sino de tomar decisiones capaces de detener el ascenso del virus, y dar tiempo a la comunidad científica internacional de encontrar soluciones de largo plazo, incluida una vacuna; puesto que ya no estamos en simples negros augurios sino en realidades concretas catastróficas, de las que el mundo no saldrá ileso, pues el modelo neoliberal tiene que ser abandonado, después de 40 años de expoliación de toda la humanidad. Las soluciones inmediatas de confinamiento, parálisis temporal –¿hasta cuándo?– y fuerte constreñimiento de las tasas de crecimiento, que ya se vislumbran negativas, no son la solución de continuidad de nuestra actual civilización. La solución va mucho más allá de Wall Street y la depuesta soberbia del “America First”, pues como dice Paul Krugman, “La recesión de la covid-19 ya está aquí.”, y así lo demuestra la demoledora cifra de más de 10 millones de solicitudes de empleo en Estados Unidos. No es una recesión convencional, sin parangón alguno, incluidas las postguerras mundiales.

Post scriptum. Afirma Caballero que se equivoca Semana –se equivocaba–a prescindir de Coronell y Samper. Pero se equivoca Caballero al esperar que la revista se mantenga fiel al periodismo serio e independiente. Adiós a Semana; qué pena con A. Ll. C.

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