martes 19 de febrero de 2019 - 12:00 AM

Palabras inútiles

Hace treinta años abrió puertas –y nunca las ha cerrado- el Museo de Arte Moderno de Bucaramanga. El azar y la necesidad llevó a un grupo de artistas, intelectuales o simples apasionados por las artes visuales a crear una institución que impulsara y conservara el arte regional, que reflejara las nuevas tendencias y reconociera los valores estéticos de artistas de otras generaciones. La gestora del proyecto y la apertura del MAMB fue la Fundación Proartes, que agrupaba un verdadero “boom” de artistas en la década de 1980. Después de muchos meses de trabajos y avatares, el Museo inaugura –triunfal- su propia sede en la casa republicana de la calle 37 con 26. El gobierno departamental de la época fue decisivo junto con el apoyo de la Contraloría General de la República. También aportaron la Alcaldía de Bucaramanga, Colcultura, el Colombo-Americano, la Universidad Nacional, entre otros.

La exposición inaugural reunió lo impensable en Bucaramanga: 16 grandes esculturas de Eduardo Ramírez Villamizar, construidas en lámina de hierro oxidado, algunas de las cuales permanecen en la colección del MAMB y pueden verse en el magnífico jardín de esculturas. Ramírez Villamizar era –y es-, sin duda, uno de los más grandes escultores de Colombia y América, de reconocimiento mundial. La exposición, que el artista quiso llamar “Terrazas o recuerdos de Machu Picchu”, fue un desafío para el Museo y para la ciudad, pues Ramírez representaba lo más moderno de la escultura abstracta, algo muy difícil de entender en ese momento; ahora ya es familiar. Como arte público, la ciudad cuenta con otras obras de Ramírez, en la calle 36 con 27, y la monumental “Lección de geometría” como portal de la UIS. Hoy el Museo exhibe –como homenaje- una muestra de 30 artistas santandereanos, que vale la pena ver para disfrutar y recordar. Fungían en la Junta Directiva de la época Ricardo Gómez, Sonia Arias, Héctor Hernando Díaz, Lucila González Aranda, Pedro Gómez, Marta Castellanos, Nidya Rodríguez, Óscar Posada, Álvaro Mejía, y el suscrito.

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