martes 23 de febrero de 2021 - 12:00 AM

Palabras inútiles

Y la estupidez del elitismo vacunal también consiste en la picaresca excluyente de vacunarse de “primero”, olvidando que lo importante es la vacuna para todos y rápido
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Achacan a Albert Einstein, el creador de la teoría de la relatividad, sin la cual hoy día no podríamos dar un paso, haber dicho que no estaba seguro de que el universo fuera infinito, pero que no le cabía duda de que la estupidez sí. Incluso la estupidez inteligente, puesto que no deja de ser estupidez. No sé si el ridículo forme parte de alguna forma de estupidez, que algunos se lo imaginan como una forma de lo sublime, como suele pasar con muchos políticos y gobernantes. Lo digo porque con todo ese espectáculo politiquero y grotesco de la llegada del avión con algunas vacunas nos ha pegado duro el lastre de ser colombianos. Vamos a la cola en la compra y en la aplicación, y hay que agregar que tampoco escapamos al llamado “elitismo vacunal”, no solo por tener privilegios para saltarse la cola, sino en la mala leche competitiva de decir que hay vacunas de mejor familia, dependiendo del logo. Todavía no se ha dado en Colombia, porque no había vacunas, pero ya veremos. Imposible que seamos la excepción frente a todo lo observado no solo en América Latina sino en algunos países europeos. Las sanciones han sido ejemplares en Perú, Argentina, España.

Y la estupidez del elitismo vacunal también consiste en la picaresca excluyente de vacunarse de “primero”, olvidando que lo importante es la vacuna para todos y rápido, es decir el plan de vacunación para lograr la inmunidad de grupo, sin importar la marca o el logo; las vacunas son un bien público y colectivo, y es inadmisible intentar convertirlas en bien privado, de libre escogencia, como si estuviera comprando un perfume o unos zapatos. ¿Usted es de Pfizer-BioNTech, de Sinovac o de AstraZeneca?

Post scriptum. ¿No es ridículo pedir en foros internacionales sanciones ejemplares contra el régimen de Maduro por las violaciones gravísimas de los derechos humanos, y se mira para otro lado ante el informe de la JEP que documenta más de 6.000 crímenes de Estado, llamados “falsos positivos”? ¿Y la matanza continuada de líderes y excombatientes?

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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