domingo 17 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

El correo de don José

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Columna de
Felipe Zarruk

Hace unos meses recibí un mensaje por Facebook de un señor, José Gómez Sierra, quien realizó un par de observaciones a la historia y los datos que habíamos publicado con respecto a la fundación del club Atlético Bucaramanga en 1948, en la entrevista a uno de los muchachos del Café Centenario Jorge Reyes Puyana.

Don José manifestaba que él tenía unos documentos previos a la creación del equipo y sobre lo que había ocurrido en 1951 cuando el once ‘Leopardo’ se desintegró por motivos netamente económicos, luego de un par de juegos amistosos que el elenco ‘canario’ realizó en la isla de Curazao ante dos equipos patrocinados por la Shell Oil Company.

El venerable caballero que me escribió unas líneas se desapareció durante un tiempo y cualquier día de agosto de este año recibí un correo con una descarga de relatos certeros, precisos y muy exactos sobre los hechos que llevaron al comerciante barranquillero de origen libanés Rafael Chabermán a animar a los miembros de la Liga Santandereana de Fútbol, los cuales se reunían en la carpintería de don Miguel González, ubicada en la calle 35 entre carreras 12 y 13.

El objetivo era crear un club de fútbol que compitiera en el torneo colombiano y esa propuesta le encantó al presidente de la Liga, José Antonio Mantilla Gómez, y a su comité ejecutivo del cual don José Gómez Sierra era el secretario general.

Don José renuncia y se va a trabajar con el recién nacido Atlético Bucaramanga, el cual desató una euforia y júbilo general y ni qué decir cuando arribaron los primeros jugadores argentinos en 1949, encabezados por Fraccione, Bernasconi, Deambrosi y Di Marco.

Don José llegó como estudiante a Bucaramanga en 1946 procedente de Maracaibo y se destacó en nuestra ciudad como locutor y periodista en el diario El Demócrata.

Se vinculó con el fútbol amateur y trabajó en el Bucaramanga hasta 1952 como él mismo lo dice, sin ganar un peso y con honradez a toda prueba.

En el relato escrito de Don José, nos dejó ver que los jugadores locales de la época sólo ganaban por partido jugado la suma de 100 pesos y no devengaban sueldo. Recordó con especial respeto a los más de 60 socios fundadores del club y en especial a Rafael Pérez Martínez, Néstor Arenas Moreno, quien fue el primer gerente que tuvo el equipo, y a Luis Fernando Sanmiguel, quien se encargó de arreglar todos los aspectos jurídicos y legales para el funcionamiento del Atlético como sociedad anónima.

Al finalizar su extenso repertorio con fechas, nombres y datos muy exactos, este ‘maracucho’ de 91 años recién cumplidos, quien actualmente reside en Miami, me escribió un párrafo muy nostálgico en donde manifiesta que nunca dejó de seguir al cuadro ‘Leopardo’.

Presentó su admiración por una hinchada que como él mismo lo expresa: “A pesar de las vicisitudes y escollos no ha perdido la fe”. Y remató con algo que me llegó al alma: ¡espero que algún día, antes de mi viaje definitivo, pueda compartir con todos ustedes un par de momentos y logremos el objetivo de ser campeones nacionales!

Quiera Dios que nos veamos pronto y no se vaya todavía don José, porque quiero verlo y darle un abrazo que sacuda las entrañas del lago de su natal Maracaibo. Gracias por el correo, gracias por todo.

Chao y hasta la próxima.

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