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Felipe Zarruk
Sábado 27 de enero de 2024 - 12:00 PM

Hice el gol más importante del ascenso”

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Por estos días nos visita en la ciudad el delantero argentino Horacio Marcelo Arce Villarino, el hijo de don Alberto y doña Luisa, nacido en Pehuajó, provincia de Buenos Aires. Al ‘Chelo’ siempre le gustó el fútbol, fue a probar suerte en el equipo Club Atlético San Martín de su ciudad natal y a los 15 años se marcha para la capital a jugar en el equipo Comunicaciones de la Primera C que logró su ascenso a la Primera B y allí se quedó desde el año 86 hasta el 91 cuando lo transfieren a Argentinos Juniors porque en la última temporada hizo 22 goles.

En el equipo de los ‘Bichos Colorados’ tuvo como compañeros a viejos conocidos de la afición, entre ellos a Diego Cagna, Carlos Mario Goyén, Fernando Batista quien actualmente dirige a Venezuela y el técnico era José ‘Piojo’ Yudica. Las cosas no salieron bien y se va para el Admira Wacker de Austria en donde anotó pocos goles; regresó al continente para jugar en el Deportes Antofagasta de Chile. Este trotamundos atraviesa de nuevo la cordillera y se enroló con el Godoy Cruz de Mendoza, cualquier día lo contacta el uruguayo Luis Malvárez quien junto a Sergio Greco lo traen al Atlético Bucaramanga en enero de 1995, junto a sus compatriotas Guillermo Guarniere y Juan Carlos Alarcón.

El equipo ‘leopardo’ acababa de descender y se presentaba la oportunidad de subir en seis meses, es por este motivo que los directivos encabezados por Heriberto Vargas conformaron un muy buen plantel y le entregaron la dirección técnica al antioqueño Hugo Gallego. Marcelo recuerda que llegaron a la ciudad un viernes en la noche y al otro día muy temprano los llevaron a entrenar con el plantel en Rionegro, ya que el equipo jugaría sus partidos como local en el estadio La Libertad. El domingo asistieron al primer partido como espectadores ya que no habían sido inscritos y allí recibieron el cariño de la hinchada bumanguesa.

Y no solamente el cariño, ¡también cartas de amor! Las muchachas al ver las pintas de los argentinos enloquecieron y sus compañeros encabezados por Ricardo García les advirtieron que no se fueran a salir con una en particular, porque era ‘mufa’. El que se enamoraba de ella se lesionaba o lo echaban del Atlético. La campaña del equipo fue espectacular, solo se perdieron dos partidos en el semestre y Guarniere era imbatible. Durante más de mil minutos nunca vio caer su portería. La cancha de Rionegro era un fortín, sumado a la fuerte temperatura, la hinchada encima del terreno de juego y un equipo que era una máquina conducida magistralmente por Jorge Ramoa con una delantera de miedo comandada por ‘Kiko’ Barrios y Jairo ‘Tigre’ Castillo.

“Yo entraba de cambio y debía hacerlo por uno de los tres extranjeros en cancha, cuando expulsaban al ‘Tigre’ yo era titular pero no pude hacer goles. Sin embargo, hice el gol más importante y bonito del ascenso en Cartagena. Ganamos dos a cero y si le ganábamos a Lanceros éramos campeones. ‘Kiko’ hizo el gol del triunfo y ese día la ciudad enloqueció. Era lindo ir a Rionegro y ver las caravanas de hinchas los sábados. Nos apoyaron siempre”.

Marcelo se fue luego de un año y medio tras anotar más de 12 goles, jugó en Olimpo de Bahía Blanca y remató su carrera en México. Ha sido técnico y asistente técnico y le gustaría dirigir en Colombia. El rey de las manicuristas y las recepcionistas vive en Los Ángeles (USA) pero le encantaría radicarse en Colombia. Un abrazo ‘Chelo’ y no te olvides de la cobija del ‘Gringo’ Alarcón.

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