martes 23 de febrero de 2021 - 12:00 AM

¡Mándeme ese escrito para leerlo!

“¡Vanguardia escribió una vez que yo era un crack, cosa que agradezco Felipe, mándeme ese escrito para leerlo!” ¡Claro que sí! querido “Champion”, ¡cuente con eso!
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Columna de
Felipe Zarruk

Para un jugador del fútbol aficionado de las décadas del 50, 60 y 70, jugar en las canchas más reconocidas de la ciudad como la Marte, la Mesita o la Tebas, era lo mismo que para un inglés jugar en Wembley.

Los sábados en la tarde y los domingos en la mañana se disputaban en esas polvorientas canchas, llamadas también templos sagrados, los clásicos más esperados durante toda la semana por los bumangueses, ya que en esos partidos entre clubes como Gran Colombia, Once Amigos, Caribe, Club Girardot, Libertad Concordia, Pielroja, Emelec, Droguería Argentina y Boca Juniors, aparecían jugadores de gran nivel técnico y con una calidad que impresionaba a propios y a extraños.

Allí precisamente vieron a un muchacho de cabello largo, con pinta de sureño, quien desparramaba fútbol y dejaba boquiabiertos a los extraños, porque los propios lo conocían. Esos “propios” no eran otros que sus amigos del famoso equipo del gordo Monsider, el del barrio Modelo, el cual se puede jactar que de su glorioso onceno casi todos llegaron al profesionalismo, vistiendo la camiseta del Atlético Bucaramanga.

Tal es el caso de Álvaro Suárez Meza, más conocido como “Champion”, vecino de la calle 14 con 15, nacido un 15 de diciembre de 1948 en el hogar de don Juan de la Cruz y doña Marina. “Champion” era lateral, pero no de los que daban y metían duro como “Remache” Garcés y como Lastra. “¡Este tenía técnica y jugaba muy bien!”, como lo afirma mi consultor de cabecera Hernán Peláez.

“¡Jugué de todo y en todos los puestos, hasta de volante diez. En el único puesto que no jugué fue el de centrodelantero. Me dí el lujo de jugar con Montanini, el mejor de todos, con Cuca que ya se fue para el cielo y con Papo Flórez!”

Pude ubicarlo gracias a Carlitos Gaviria, quien me dio su número telefónico y apenas contestó y me identifiqué, habló de Vanguardia, de sus amigos “Centavo” Pacheco, “Cuca” Aceros, Jorge Lastra, “Remache” Garcés, de Víctor Pignanelli, de los equipos donde jugó, Nacional, Medellín, Cali y Bucaramanga.

Fue campeón con el Cali y el Nacional. Al Cali llega en 1970 porque el cuadro azucarero no tenía lateral derecho y el técnico Roberto Resquín lo pide. “¡Era un gran jugador!”, lo afirma de manera categórica el historiador Guillermo Ruiz.

“¡Era un jugador pinchaíto, con pelo largo, se teñía el pelo, pero tenía una clase impresionante y no chupaba, se cuidaba mucho!”, según lo cuenta Ignacio “Centavo” Pacheco, mientras suelta una carcajada.

Entre las muchas cosas que “Champion” Suárez me contó, está la de su trabajo luego del retiro como vendedor de repuestos automotores, su amistad con el ciclista más grande de nuestro país Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, sus tres hijos y los recuerdos que le llegan de su ciudad natal a la capital de la montaña, en donde vive hace más de 45 años.

“¡Vanguardia escribió una vez que yo era un crack, cosa que agradezco Felipe, mándeme ese escrito para leerlo!” ¡Claro que sí! querido “Champion”, ¡cuente con eso!. Un abrazo a todo el glorioso equipo del barrio Modelo, a los jugadores que brillaron en aquellas épocas y a la memoria del Gordo Monsider quien descubrió estos talentos que brillaron en el fútbol colombiano.

Chao y hasta la próxima.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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