domingo 11 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

¡Mucha joda grande!

Upegui siempre jugaba de lateral izquierdo (...) hasta que ‘Tucho’ Ortiz lo ubicó como zaguero central, puesto en el cual se quedó hasta la culminación de su carrera en el Deportivo Pasto.
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Columna de
Felipe Zarruk

En 1996 la cadena radial Caracol me envió a cubrir el partido entre Vasco da Gama y Santa Fe, equipos que jugaban la semifinal de la Copa Conmebol en Maracaná. Vasco jugaba en Manaos y allí había eliminado al Tolima, pero la Confederación Suramericana de Fútbol le exigió al Gigante da Colina jugar en Río de Janeiro y concretamente en Maracaná. Cuando Santa Fe, dirigido por el argentino Pablo Centrone, llegó la noche anterior al encuentro a visitar el templo sagrado de los cariocas para reconocer el terreno de juego, los periodistas que acompañamos la delegación caminamos junto a los jugadores del elenco capitalino por el mítico césped del rectángulo de juego. Recuerdo que Oscar Upegui, jugador piedecuestano, se paró a mi lado, giró su cabeza y exclamó: “¡Esto es mucha joda grande!”

Oscar Francisco nació en la Villa del Pie de la Cuesta un 29 de septiembre de 1969, en el hogar conformado por Emeterio Upegui y María Rosalba Pereira. Estudió en el histórico y reconocido colegio Balbino García, en donde lo vieron jugar torneos intercolegiados y de allí fue llevado por Ludwing Flórez a las categorías menores del Atlético Bucaramanga. En 1986 vistió la camiseta de la Selección Santander, cuyo técnico era Álvaro ‘pipas’ Solarte y luego de un paso largo por la segunda división del Atlético debutó en 1989 con el equipo profesional ante el Quindío en Armenia. Ese año Bucaramanga realizó la peor campaña de la historia y al equipo ‘leopardo’ lo terminó dirigiendo Álvaro ‘Pipo’ Suárez.

Siempre jugaba de lateral izquierdo y era común verlo por ese costado, hasta que ‘Tucho’ Ortiz lo ubicó como zaguero central, puesto en el cual se quedó hasta la culminación de su carrera con el Deportivo Pasto en el 2004. Descendió con el Bucaramanga en 1994 y en 1995 ascendió con un equipo dirigido por el profesor Hugo Gallego. En el 96 se va para Santa Fe, sale subcampeón de la Copa Conmebol detrás de Lanús y, luego de un paso rápido por el Junior en el 99, regresa a Bogotá para ser el capitán del onceno capitalino dirigido por Fernando ‘pecoso’ Castro. Vino al Bucaramanga en el 2001 en donde anotó el mejor gol de su carrera deportiva ante Millonarios y luego de descender de nuevo. Ese descenso duró solo un mes porque la Dimayor se inventó un triangular en Cartagena y le dio la posibilidad a tres equipos históricos como Unión Magdalena, Cúcuta y Bucaramanga de regresar a primera división.

Su carrera termina en Pasto e inicia su recorrido como director técnico, ya que había sido dirigido por personas del calibre de Humberto Ortiz, Norberto Peluffo, Pablo Centrone, ‘Pecoso’ Castro, Jorge Luis Pinto y Néstor Otero, entre otros. En 1998, Santa Fe contrató a un técnico yugoslavo, Slodovan Zecevich, a quien le decían ‘Zeka’. El estratega balcánico no hablaba ni papa de español y le tenían un traductor al lado. Una tarde, ‘Zeka’ inició su charla técnica en el vestuario y luego de hablar durante cinco minutos, le tocaba el turno al traductor de decirle a los jugadores lo que había dicho el profesor Zecevich. El traductor se quedó pensando y los jugadores estaban expectantes sobre lo que él les diría; el traductor soltó sus frases: “Profesor decir, que si no ganar, ¡nos vamos todos!” Las carcajadas retumbaron en el camerino. Abrazo grande para Oscar Upegui, a quien como cosa rara lo echaron mal del Atlético Bucaramanga. Chao y hasta la próxima.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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