sábado 23 de julio de 2022 - 12:00 AM

Aceptación, preocupación y esperanza

El triunfo de Petro como presidente de la República ha suscitado en muchos de sus oponentes diversas reacciones. En primer lugar, por lo menos en mi caso, tuve que aceptar esa realidad con la tranquilidad de que no siempre se gana, y con la ilusión de que el cambio prometido por el nuevo presidente sería para el bien de Colombia, un país tan desigual y muchas veces indolente.

Las propuestas iniciales de Petro, fueron en general sensatas, aunque, como es obvio, ciertos ministros designados no hubieran sido de mi gusto; el llamado a todos a la unión que tanto añoramos en este polarizado país, debería ser aceptado sin dilación, olvidándonos de que las alianzas con quienes él había criticado, las considerara él mismo como “un matrimonio por conveniencia, necesario para sacar adelante las reformas prometidas, ojalá en el primer año de mandato, pues después no se sabe lo que pase”

Sin embargo, con esa ilusión de un cambio positivo y de una unión verdadera que borrara las injusticias y agresiones del pasado, se instaló este 20 de julio el nuevo Congreso con mayorías petristas, en un evento inolvidable por lo vergonzoso pues jamás había visto algo tan bochornoso y grotesco.

Que la inauguración de un nuevo Congreso de la República se hubiera convertido en algo “ peor que la más furiosa corraleja” según comentario de un tranquilo senador; que intentaran callar al Presidente de la República actual porque no les gustara su discurso, a sabiendas de que tenían la posibilidad de reprobar lo dicho en una intervención de 20 minutos que tendría la oposición al final, es algo verdaderamente preocupante pues parece que algunos de esos congresistas no saben que pasaron del activismo al gobierno.

La esperanza es que en Santander contamos hoy con 17 parlamentarios, uno de ellos quien estuvo muy cerca a ser Presidente de Colombia y a quien le pediremos sea nuestro vocero conjuntamente con los otros 16, ante el nuevo gobierno, para que sean oídas nuestras justas aspiraciones tantas veces aplazadas, especialmente en lo relativo a las vías, instrumento fundamental para lograr, entre otras, la prometida reforma agraria de Petro.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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