sábado 21 de septiembre de 2019 - 12:00 AM

Ciclorutas, espacio público y civismo

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Deja un sabor amargo que el mismo día que en Seúl (Corea del Sur), quince profesionales de la Alcaldía de Bucaramanga llegaron como invitados a la Segunda Bienal de Arquitectu-ra y Urbanismo, para mostrar y explicar en el escenario donde se exponen los mejores proyectos del mundo en el tema de “la ciudad colectiva”, y personas de más de cien paí-ses conocerán a Bucaramanga a través estos proyectos, desarrollados en estos tres años y que cambiaron el concepto de manejo de ciudad, en política seamos tan miopes y mez-quinos, que le mostremos a Colombia y al mundo como trofeo, la renuncia del Alcalde que protagonizó y orientó estos hechos.

Cabe anotar que en meses anteriores, la Bienal Colombiana de Arquitectura ya había pre-miado estos proyectos, como los mejores de Colombia e igualmente en Buenos Aires co-mo mejores de latinoamerica.

“La Piel de la Democracia”, como muy poéticamente se han llamado estas intervenciones, en las cuales el ciudadano recuperará la propiedad sobre el espacio público, tradicional-mente abandonado, tornándose peligroso, descuidado y expuesto a ser tomado por ciuda-danos inescrupulosos, hoy sean estos amables puntos de encuentro.

Pero la situación de la ciudad no nos permite desbordarnos de optimismo, no tenemos cla-ro lo que será el futuro de algunas obras que quedaron sin terminar y que son de gran im-portancia como son el Centro de Estudios Luis Carlos Galán Sarmiento, Calle 36 con ca-rrera 24, predio ya comprado y con diseños listos, donde nació el 29 de septiembre de 1943 y violentamente asesinado hace treinta años, quien se merece este homenaje aca-démico y cultural. Igualmente como parte integral de la humanización del espacio público, la red de ciclorutas que van a permitir unos desplazamientos más seguros y amables a miles de ciudadanos a quienes tradicionalmente hemos olvidado, han sido parados de ma-nera abrupta por un Juez, sin tener claro su impacto y su continuidad.

Desde hoy debemos convertirnos en veedores del desarrollo de estas obras importantes para la ciudad, para que no pierdan su norte.

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