sábado 16 de octubre de 2021 - 12:00 AM

Conversión de basuras en energía

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La indiferencia de las administraciones locales frente a la descomunal dimensión de los efectos sanitarios y ambientales derivados del relleno El Carrasco -olores indeseables, producción de vectores y generación de lixiviados sin riguroso tratamiento-, motivó a sus vecinos del barrio Porvenir a formular una acción popular contra su funcionamiento, la cual culminó con la orden perentoria de cierre definitivo. Medida judicial que fue neutralizada con la declaratoria de calamidad pública, ante la carencia de disponibilidad inmediata de alternativas donde pudiese operar el relleno sanitario.

La falta de un plan de contingencia dejó el tema inmerso en un limbo administrativo, ante la inexistencia de una propuesta seria al respecto. Argumentan las autoridades locales que las soluciones ubicadas en Floridablanca o Girón resultaron fallidas dada la oposición de sus comunidades, lo cual muestra la precariedad de la gestión.

En semejantes circunstancias es preciso explorar las exitosas soluciones técnicas que aplican países desarrollados. En esa materia, es un buen referente el modelo Noruego. Allí las basuras no se entierran, sino que después de su reclasificación, a efecto de aprovechar el material reciclable, sus contenidos orgánicos son sometidos a elevadas temperaturas convirtiéndolos en fuentes generadoras de calor y energía eléctrica, que proveen el alumbrado de Oslo. El modelo es de tal rentabilidad que también utiliza los residuos sólidos de Londres y de otras ciudades del Reino Unido, cuyo servicio de recolección le es remunerado. Es un modelo de doble beneficio: retribución económica por el acopio de los residuos y conversión de estos en fuentes calórica y eléctrica. El orgullo Noruego se multiplica por su aporte a la preservación del medio ambiente, dado el uso de fuentes energéticas exentas de contaminación.

Además, estamos en mora de convertir El Carrasco en un bosque con vocación de reserva natural, como ya lo hizo Londres en el área donde funcionó un relleno sanitario. Sería una merecida recompensa para los habitantes del barrio Porvenir, sometidos al negativo impacto de semejante vecindario durante tantos años.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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