sábado 25 de julio de 2020 - 12:00 AM

De regreso

Escuchar este artículo

A mediados de agosto próximo se inicia para la educación básica y media el retorno progresivo de los estudiantes a las instituciones educativas, bajo el esquema de alternancia y cumpliendo con los protocolos de bioseguridad que han sido elaborados de forma rigurosa, de acuerdo con los estándares de entidades internacionales tales como la UNESCO y la UNICEF. La alternancia es una estrategia que combina el estudio en casa, con eventos presenciales de estudiantes y maestros en las instituciones educativas, siempre que se cumplan los protocolos de bioseguridad y previo consentimiento de las familias, los docentes y los directivos docentes.

El retorno selectivo y escalonado ha generado una fuerte resistencia por parte de padres de familia, educadores y sectores de la sociedad. Curiosamente a los niños y adolescentes no se les ha consultado su opinión acerca del retorno al aula de clase, como si los estudiantes fueran ciudadanos de segunda, sin voz ni voto ante decisiones que comprometen su calidad de vida y su futuro.

Voces de alerta que provienen de entidades nacionales e internacionales, advierten los peligros que corren los niños y las niñas sometidos a un largo confinamiento: violencia física, perturbaciones de la salud mental, angustia y ansiedad. Los hijos de las familias más pobres y vulnerables, son los más afectados y los de mayor riesgo de abandonar los estudios para caer en el trabajo infantil y en el caso de las adolescentes, quedar expuestas a embarazos a temprana edad y a la explotación sexual. Para una gran cantidad de niños la casa no es un espacio seguro que garantice su desarrollo integral.

Es urgente que las Secretarias de Educación asuman la estrategia de alternancia para que los estudiantes recuperen los espacios protectores y seguros. La decisión es una oportunidad, para transformar unos planes de estudio obsoletos, sobrecargados de asignaturas y fundamentados en un modelo de aprendizaje memorístico. Transformar las prácticas de evaluación tradicionales, para que Colombia no siga siendo el país con el más alto índice de repitencia en el mundo. No es fácil, pero vale la pena intentarlo por el bien de los niños y por el futuro de nuestra región.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad