sábado 18 de julio de 2020 - 12:00 AM

Distorsión de la Tutela

Escuchar este artículo

La presencia en el territorio nacional de un grupo de 53 militares de los EE.UU fue objeto de una acción de tutela por cuenta de algunos senadores de la oposición, en razón a que para ese efecto supuestamente se requería la autorización del Senado de la República, pretensión que fue acogida por el Tribunal de Cundinamarca, ordenándole al Presidente suspender las autorizaciones impartidas al respecto y remitir al Senado la información de rigor para que allí se surta la correspondiente decisión.

El tema en cuestión comporta dos variables que suscitan algunas reflexiones:

1-La competencia del Senado en el asunto, en principio, no deriva de la simple presencia en el país de los referidos soldados, porque la norma constitucional que regula la materia concierne ”...al tránsito de tropas extranjeras...” y el verbo transitar implica pasar por el territorio nacional con destino a otro país; circunstancias que no corresponden al caso en examen. Es oportuno advertir, según la información Oficial, que los militares ingresaron al país con el propósito de prestar asesoría estratégica frente al accionar de los narcotraficantes; todo ello en desarrollo de un acto de cooperación internacional, cuyo manejo compete al Presidente. Obviamente, sin perjuicio del control político que le corresponde ejercer al Senado sobre la gestión del ejecutivo.

2-La pertinencia de la acción de tutela para dirimir la controversia planteada también amerita su cuestionamiento, por una consideración fundamental: el carácter subsidiario del aludido mecanismo procesal; lo cual significa que a ella solo puede acudirse para preservar un derecho fundamental que ha sido quebrantado o se amenaza vulnerar y no se disponga de otra acción para cautelarlo, y ocurre que ese condicionamiento constitucional tampoco se cumple, toda vez que los contradictores de la decisión del gobierno disponían de la acción de nulidad para impugnar la comentada actuación.

Deplorable que uno de los más valiosos logros de la Reforma Constitucional de 1991 sea desvirtuado gracias a su sistemática deformación.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad