sábado 28 de agosto de 2021 - 12:00 AM

Ecopetrol se vincula a ISA

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Animada controversia jurídica ha suscitado el contrato celebrado entre Ecopetrol y el Ministerio de Hacienda, por el cual la empresa de petróleos compra las acciones que la Nación poseía en la Compañía de Interconexión Eléctrica SA -ISA-, que representan el 51.4% del total del capital accionario, cuya adquisición ascendió a $14.23 billones.

La Fundación de Defensa de la Información Legal y Oportuna -DILO- solicitó al Tribunal Administrativo de Cundinamarca, como medida cautelar, la suspensión del proceso de enajenación, hasta que se decida sobre la acción popular propuesta por la presunta ilegalidad del referido contrato. Para el impugnante el contrato es jurídicamente inviable, porque omite un proceso competitivo en procura de la mejor oferta.

La aplicación de semejante criterio sí vulneraría disposiciones legales que regulan la materia. Veamos: La exigencia de la oferta pública para la enajenación de capital accionario de origen estatal, sólo aplica en el escenario previsto en la ley 226 de 1995, vale decir, cuando se pretende privatizar una empresa pública; para el efecto se exige oferta preferencial a sus trabajadores, a sus pensionados, al sector solidario y, finalmente, oferta pública; pero ocurre que la venta de acciones de la Nación a Ecopetrol no comporta privatización alguna. Se trata de una enajenación de acciones entre entidades públicas y, conforme al artículo 20 de la citada ley, la venta de capital accionario realizada entre órganos estatales no está sometida al procedimiento previsto en esta normativa; para cuyos efectos se remite a las reglas de la contratación administrativa. De conformidad con la ley 1150 de 2007 se contemplan varios eventos de contratación directa, entre ellos los contratos interadministrativos.

Es evidente que, sin asidero jurídico alguno, se pretende impedir el desarrollo de una propuesta de innegable beneficio público: La Nación recibirá cuantiosos recursos financieros, justo cuando su situación fiscal es apremiante. A su turno, para Ecopetrol, se vislumbra una interesante oportunidad para incursionar en el campo de las energías renovables que, obviamente, están en su proyectado horizonte institucional.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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