sábado 14 de mayo de 2022 - 12:00 AM

El déficit de árboles

El sueño de unas ciudades verdes, y de un departamento verde, tiene que ser un imperativo fundamental e irrenunciable, en donde mandatarios y comunidad en general entren a hablar diariamente del tema

La necesidad inaplazable de recuperar el ecosistema y evitar las catástrofes del cambio climático, determinaron que en el Foro de Davos, Suiza, se aprobara una masiva y mundial siembra de árboles, de los cuales Colombia le corresponde sembrar 500 millones antes del año 2030. El Presidente Duque se comprometió a sembrar 182 millones antes de agosto de 2022, de los cuales se han sembrado 122 millones.

Sin embargo algunas corporaciones autónomas regionales, no han contribuido mucho al logro de ese objetivo fundamental: en lo que respecta a nuestro Departamento, registramos con preocupación de que la CDMB en los dos últimos años solo haya sembrado 214.786 árboles, y que la CAS únicamente 210.423, mientras que otras como la del Valle del Cauca ya llegan a los cinco millones en el mismo periodo.

A ese paso, seguramente nuestras cuencas se quedarán esperando, mientras el efecto climático les pasa su dolorosa cuenta de cobro a los habitantes de esta región quienes tendrán que padecer las fuertes consecuencias de esa falta de compromiso. Duele analizar estas realidades, mientras las denuncias sobre interferencia política de esos organismos son cada vez mas frecuentes, situación que lleva a la carencia de metas concretas y de cronogramas de trabajo, así como desperdicio de recursos que impiden identificar una acción que corresponda a las duras exigencias del momento.

Sería muy bueno que los organismos ambientales de la región tomen nota de estas cifras, para que entren a exigir compromisos más serios con un elemento tan fundamental para la humanidad como lo es el medio ambiente.

El sueño de unas ciudades verdes, y de un departamento verde, tiene que ser un imperativo fundamental e irrenunciable, en donde mandatarios y comunidad en general entren a hablar diariamente del tema y de las acciones concretas a realizar. Las cosas a medias nunca sirven, y si el mundo entero está comprometido en este sustancial propósito, los santandereanos no podemos ser ajenos a esas responsabilidades que nos competen.

El medio ambiente que le vamos a legar a nuestros hijos, tiene que estar sustentado en bases concretas y en metas ambiciosas, o de lo contrario vamos a sucumbir.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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