sábado 18 de julio de 2009 - 10:00 AM

El Jardín Botánico

La  Hacienda El Paragüitas, de Coltabaco desde la década del cuarenta,  con jardines, bosque, lagos y senderos, estuvo a punto de desaparecer en los ochentas cuando una parte fue urbanizada.

Este hecho generó una campaña cívica que logro que el Gobierno Nacional aportara los terrenos que hoy ocupan las torres de la Puerta del Sol, que estaban libres desde 1975. Terrenos que eran originalmente los viejos campamentos de 'La Morrison' (Morrison-Knudsen, Jaramillo y Díaz) y posteriormente del Ministerio de Obras Públicas. Estos terrenos fueron canjeados con Coltabaco por buena parte de la Hacienda El Paragüitas y entregados a la CDMB para la conformación del Jardín Botánico Eloy Valenzuela.

 Más que una crítica, es una invitación a la CDMB para que vuelva a retomar este casi abandonado parque ecológico, realice unas inversiones indispensables e inaplazables, se fomente la investigación y los estudios sobre la flora regional y conviertan el Jardín Botánico,  como lo es en la mayoría de las ciudades, en un centro de investigación que aporte a la ciudad criterios de manejo ambiental.

 En esta columna ya hemos comentado sobre varias equivocaciones paisajísticas, por carecer de estudios e  investigaciones sobre arborización,  uno de los ingredientes más importantes del urbanismo. El Jardín Botánico debe ser el ente orientador  en las siembras, talas y clasificación de árboles.
 Reconocemos que la ciudad ha efectuado esfuerzos aislados importantes, como fueron en su momento los estudios de la Empresa de Desarrollo Urbano en la década del setenta, para los diseños de la Ciudadela Real de Minas, pero quedaron inconclusos y posteriormente fueron modificados.

Las campañas aisladas de arborización, de entidades cívicas y acciones comunales, con muy buenas intenciones han cometido graves errores; son  arborizaciones improvisadas, como se ve hoy con Metrolínea, que no obedecen a  ningún estudio sobre arborización urbana, sino a una mezcla de lo que se encuentra disponible en los viveros.

El importante aporte del Acueducto, El Parque del Agua, Premio Nacional de Arquitectura y las campañas periódicas de los alcaldes, son esfuerzos aislados,  pero en conjunto no tenemos claro qué debemos sembrar, qué árboles debemos reemplazar y con qué criterios se debe emprender una gran campaña de arborización, que en algo amortigüe los graves problemas de calentamiento de la meseta, de contaminación y desprotección del peatón al que queremos motivar a caminar más.
Sólo conociendo en detalle nuestra  flora autóctona de la meseta, estudio  que incluya también la fauna que  vive en la ciudad, podremos dar respuestas adecuadas en el tema ambiental.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad