sábado 06 de agosto de 2022 - 12:00 AM

¿Sometimiento o acogimiento?

¿Cuánto más debe pagar la sociedad colombiana para alcanzar una paz total? Sería muy grave que quedáramos sometidos al inmenso poder de los acogidos

Recientemente el canciller designado sorprendió al país con la siguiente declaración: “A propósito de la Paz Total, con el Clan del Golfo ¿estamos en sometimiento o en acogimiento? Miren ustedes una sutileza: en los acuerdos de La Habana se habla de acogimiento ¿eso qué es? puede haber beneficios, ¿por qué? porque el sometimiento es el sometimiento al Código Penal, pero si hay delación, hay rutas, implica que hay una posibilidad de sanciones en atención a lo que pueden aportar, ¿a qué? a la Paz Total”.

No se hicieron esperar las reacciones. El editorialista de Caracol opinó que la guerrilla tiene en su origen una intención política de cambio (discutible, pero aceptémoslo en gracia de discusión) y en el camino se involucra en el narcotráfico como una forma de financiar su lucha política, mientras los carteles de la droga tienen una intención delictiva de enriquecimiento ilícito y con posterioridad elaboran un discurso que intenta ser político con el fin de evitar la extradición y obtener otros beneficios. Ambos son grupos delictivos, pero el orden de factores importa. Recomienda al nuevo gobierno no morder el anzuelo aceptando cambiar o modificar la solidez de los preceptos en los que descansan la democracia y el imperio de la ley.

El abogado penalista Fabio Humar consideró que Colombia es un estado fracasado en materia de justicia penal. Recuerda que los regímenes transicionales parten del supuesto incómodo, doloroso, pero necesario de reconocer, de que la justicia tradicional falló, que no se lograron condenas por los mecanismos ordinarios porque se desbordó la capacidad jurisdiccional y lo contemplado en los códigos. El Clan del Golfo es un grupo narcotraficante puro y duro que el estado no ha podido controlar, con una cadena de criminalidad que incluye tráfico de armas, sobornos a la fuerza pública, la justicia y funcionarios públicos, asesinato de campesinos y policías, desplazamiento, desforestación y más. Una negociación del estado con ellos va a encender muchas alarmas internacionales.

¿Cuánto más debe pagar la sociedad colombiana para alcanzar una paz total? Sería muy grave que quedáramos sometidos al inmenso poder de los acogidos.

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