sábado 24 de abril de 2021 - 12:00 AM

Treinta años de nuestra Constitución

Escuchar este artículo

Hace treinta años, los colombianos emocionados presenciamos a tres líderes de distintas orillas: Horacio Serpa, Álvaro Gómez y Antonio Navarro, firmando una nueva Constitución en aras de marcar un camino de renovación de nuestras instituciones y de reconciliación de las distintas vertientes, que hasta ese momento se estaban enfrentando por sus diferencias sobre el manejo de la nación. Esa constituyente tuvo origen en un proceso democrático sin precedentes, que se llamó “La Séptima Papeleta”, liderado por las juventudes hartas de tanto dolor después de los asesinatos de Galán, Pizarro, Jaime Pardo y mucho otros, y además con el fin de sellar la paz con diferentes grupos ilegales.

Durante cinco meses, líderes de diferentes partidos e ideologías se sentaron a redactar nuestra nueva carta de navegación, “con el fin de fortalecer la unidad de la nación y asegurar a sus integrantes la vida, la convivencia, el trabajo, la justicia, la igualdad, el conocimiento, la libertad y la paz”. Tal como dice textualmente su preámbulo.

Nuestra Carta fue escrita para marcar un cambio fundamental en la política, dando origen a una Constitución pluralista y laica en donde ningún colombiano se sintiera excluido de su protección.

El título segundo consagra los derechos, las garantías y los deberes de los colombianos, y el cuarto establece la participación ciudadana, convirtiéndonos en una democracia participativa. Entre los avances hacia una nación más igualitaria, encontramos que la paz no es solo derecho, sino además un deber, los hombres y las mujeres tienen los mismos derechos y oportunidades, los campesinos tienen derecho al acceso a la tierra, la propiedad tiene una función ecológica, siendo deber del Estado la protección del medio ambiente, para citar solo algunos de los trascendentes derechos que fueron plasmados en nuestra Carta. Se estableció La Tutela como un mecanismo ágil y expedito al cual pueden acudir los ciudadanos cuando creen vulnerados sus derechos.

¡Qué orgullosos nos sentimos entonces de nuestra Constitución! pero hoy nos avergonzamos porque esas normas escritas con tanta ilusión por nuestros constituyentes, día a día se vienen vulnerando sin que logremos alcanzar ese país con el que se soñó hace treinta años.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad