Publicidad

Gustavo Galvis Arenas
Viernes 22 de marzo de 2013 - 12:00 AM

Colombia, país desarrollado

Publicado por: Gustavo Galvis Arenas

Compartir

Según el último informe de Humberto de la Calle, jefe de la delegación que por parte el gobierno colombiano participa de los diálogos de paz en Cuba, el proceso va muy bien y pronto se verán resultados concretos. El comisionado del doctor Santos es un hombre serio y hay que creerle. Las conquistas logradas en Cuba son positivas. Ya pronto vamos a acabar con la vergonzosa guerra no declarada que nos pone en un plano de sin razón  y en un lugar muy deprimido en el concurso de las naciones. Ojalá que se logre llegar a un final feliz en las conversaciones. Siempre he respaldado el camino de la paz y ahora que nos encontramos cerca es un motivo de felicidad colectiva.

Sin embargo, estos éxitos iniciales nos mueven a hacer alguna reflexión. El gobierno está apuntando hacia el proceso de paz y está descuidando otros problemas que aquejan a la nación. Nos hemos vuelto monotemáticos y esto no es bueno. Recordemos cómo después de la caída del general Rojas Pinilla, creímos los colombianos que el problema grave del país era especialmente el empleo. Para solucionar esto se ideó el frente nacional con la paridad y la alternación. Los empleos se deberían dividir  entre liberales y conservadores. Donde había cinco liberales era necesario nombrar cinco conservadores y así en todas las instituciones debían dividirse por mitad los cargos públicos. Igualmente se estableció la alternación; consistía en que cuatro años gobernaba un presidente de filiación liberal y los siguientes 4 le correspondían a un conservador. Pasaron los 16 años del célebre frente nacional y los problemas del país siguieron incólumes y arreció la violencia.
Carlos Lleras Restrepo creyó que el problema era la tierra y creó el Incora. El gobierno nacional apuntó con entusiasmo la repartición de tierras. Este sistema fracasó y los problemas graves del país continuaron sin solución. Ahora estamos entusiasmados con el proceso de paz y olvidamos los otros problemas que aquejan a nuestra nación. El problema de los caficultores lo solucionó el gobierno otorgándoles subsidios. Pero la crisis continúa. Las dificultades de los indígenas se solucionaron con dinero, pero esas comunidades continúan en crisis.

Sería preocupante que se logren acuerdos de paz, pero que las dificultades de los caficultores, cacaoteros, ganaderos, trasportadores, subsistan sin solución. La verdadera solución debe ser integral.
La preocupación continúa porque la conferencia que dictó el señor ministro de Hacienda en Bucaramanga dejó algunas dudas. Excelente conferencista pero dijo algo que refleja que no estamos haciendo los análisis correctamente. Nos dijo el distinguido Funcionario que Colombia se estaba acercando a ser un país desarrollado. Es decir, que dejaríamos el tercer mundo, afirmación que nos pareció exagerada para un país con problemas en el campo, la industria, el comercio y la salud. No sabemos con claridad cuáles son los índices que maneja el gobierno.

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día