Publicado por: Gustavo Galvis Arenas
Los noticieros anuncian que continúa la construcción de la novena. Esta obra ha superado en tiempo y en negligencia al hospital Ramón González Valencia, que lo vimos durante muchos años como un monumento a la ineficiencia. Ojalá que este nuevo impulso sea el definitivo para terminar esta obra tan importante. Indudablemente es motivo de alegría porque las obras en Santander duran una eternidad.
Sería interesante que tratáramos de hacer un inventario de las obras fallidas y de los proyectos sin realizar. Forzosamente tendremos que recordar la vía a Cúcuta por el alto del Escorial, que a pesar de haber comprado terrenos nunca se realizó y ahora la doble calzada a Cúcuta es otro embeleco porque parece que el terreno no es apto. La cantidad de derrumbes que surgen en la carretera hacen que esta vía se convierta en un peligroso camino.
Otra de las vías importantes para nuestro departamento es la carretera a San Vicente de Chucurí.
Esta es una de las regiones más ricas del departamento y no cuenta con una carretera que facilite el trasporte con Bucaramanga. Las diferentes veredas de la región de Chucurí se encuentran totalmente abandonadas. Desde hace muchos años se ha hablado de la reconstrucción de la vía a Bogotá por Charalá, pero esto resultó siendo una ilusión. Tenemos que conformarnos con el bello paisaje de Charalá y en observar el magnífico paramo de Virolín sin que esa región pueda llegar realmente al siglo XXI.
Tenemos conocimiento de que la vía a Málaga está en construcción. Ojalá no termine convirtiéndose en una verdadera utopía. Varios gobernadores de Santander han sido oriundos de la bella región de García Rovira, pero ninguno se preocupó por desembotellar esa rica zona. Afortunadamente parece que el Presidente de la República se interesó en estos trabajos y actualmente se han iniciado obras para unir definitivamente a Málaga con Bucaramanga.
Esperamos que a mitad de camino no surjan inconvenientes y se frustren una vez más las esperanzas de García Rovira.










