viernes 06 de diciembre de 2019 - 12:00 AM

Caminos de la corrupción

Y obser-vamos cómo hay goberna-dores y alcal-des que desde su alta posición buscan más el enriquecimiento que el honor
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No pretendo ser pregonero de catástrofes, ni quiero anunciar el fin del mundo. Pero es preciso que analicemos cuidadosamente el aumento desordenado de la corrupción en nuestro país y la casi total ausencia de correctivos, diferentes a la cárcel o a la fuga del sindicado. Nadie está contento con su suerte y por medio de argucias quiere aumentar su caudal y ubicarse en lugares de preeminencia, pero lo más grave, es que no hay sanción social para quienes incurren en estos delitos y muchas personas consideran esas conductas reprochables como única forma de sobrevivir. Más sin embargo, lo más emblemático es que personajes con muy buenos ingresos y posiciones destacadas arriesgan su patrimonio y su futuro por meterse en pequeño o grandes negocios adornados con delitos. Lo más emblemático es el caso del célebre fiscal anticorrupción quien recorría el país dictando conferencias sobre los delitos vinculados a la administración pública y después de una investigación se descubrió que tenía una oficina únicamente dedicada a maniobras dolosas contra la administración.

Por otro lado, magistrados de las altas cortes se ven involucrados en delitos sin importarles su prestigio y su porvenir. Algunos comentaristas dicen que es la época, que estos tiempos son así. Pero esta situación nos trae a la mente como los antiguos funcionarios de la rama judicial eran ejemplo de pulcritud y decoro. Infortunadamente hoy es diferente y muchos funcionarios arriesgan su vida por lograr rápidamente preeminencia económica y social. Un ejemplo es el del célebre Dr. Arias que creía estar en la lista de los presidenciables y arruinó su carrera por un enredo de corrupción.

Y observamos cómo hay gobernadores y alcaldes que desde su alta posición buscan más el enriquecimiento que el honor. Un caso triste es el del exalcalde de Bogotá Samuel Moreno Rojas, quien siendo un hombre adinerado y con una carrera política meteórica frustró su porvenir por que se enredó en un negociado de ambulancias mientras desempeñaba su elevado cargo. Por otro lado, es importante que tengamos en cuenta que la corrupción se está apoderando de toda américa latina, hemos visto como la empresa brasilera Odebrecht hizo tambalear a casi todos los presidentes latinoamericanos y “sigue tan campante”. Y ahora para colmo de males la oposición venezolana incurre en conductas reprochables sin importarles su misión histórica contra la corrupción. Algunos dicen que son enseñanzas de la mafia y otros la falta de educación.

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