viernes 02 de agosto de 2019 - 12:00 AM

Ecos del Socorro

Los socorranos observaron con dolor el fusilamiento con el convencimiento de que el alma de la heroína los protegería por muchos años

Los colombianos estamos celebrando los doscientos años de la Independencia. Muchas actividades se han desarrollado en diferentes lugares con el objeto de destacar nuestra nacionalidad.

Eso está bien, porque nación es el conjunto de tradiciones y aspiraciones comunes a un pueblo, según decía mi profesor Gerardo Molina, y la nacionalidad es una consecuencia. En el Socorro, centro de la Revolución de los Comuneros, lugar donde se declaró la Independencia el 10 de julio antes que Santa Fe y donde fue fusilada la heroína Antonia Santos, ha desarrollado múltiples actividades como recuerdo patriótico.

Los días 27 y 28 de julio los socorranos recordaron la gesta patriótica, con un homenaje a la heroína Antonia Santos. Estas actividades fueron coordinadas por la Fundación Socórranos en Acción, dirigida por Miguel López y Silvia Rúgeles, con la colaboración de la Alcaldía Municipal y la Casa del Cultura. Hubo una escenificación en el parque principal del fusilamiento de Antonia Santos, un elocuente discurso del gobernador y una intervención de la Vicepresidenta de la República.

En la tarde pudimos apreciar el programa más interesante de toda la efemérides, coordinado por la directora de Vanguardia Liberal. Se realizó un panel con damas importantes del país e hicieron un gran elogio de la heroína Antonia Santos. Compararon la actitud enhiesta de ella con las mujeres que hoy se destacan en todos las ramas de la actividad moderna. No era un grito feminista sino un estudio igualitario.

El 28 de julio se realizó una sesión conjunta de las Academias Colombiana y Santandereana de Historia en la casa de la cultura. Eduardo Durán presidió la reunión con la colaboración de algunos historiadores de Bogotá y del presidente de la academia santandereana. Allí se presentó un libro sobre la heroína Antonia Santos. Se puso de relieve su ancestro comunero porque Pedro Santos fue capitán en la revuelta socorrana.

Igualmente se destacó la firmeza de la heroína al enfrentar la sentencia a muerte dictada en un consejo verbal de guerra. No acepto delatar a sus compañeros y marchó erguida hacia la plaza principal lugar de la ejecución. Los socorranos observaron con dolor el fusilamiento con el convencimiento que el alma de la heroína los protegería por muchos años.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad