viernes 07 de enero de 2022 - 12:00 AM

El descubrir el agua tibia

en Colombia muchos líderes creen haber descubierto “el agua tibia” con los movimientos populistas.

Aristóteles, el gran filósofo griego llamaba democracia sin ley al gobierno que hoy señalamos como populismo. Curiosamente en esta época esa forma de concebir la democracia se está apoderando de América Latina. Ya vimos como en Venezuela, con una falsa izquierda acabaron con las empresas y muchos ciudadanos han tenido que buscar su porvenir en las calles de muchas ciudades. En Bucaramanga, por ejemplo desplazaron a los mendigos de los semáforos y muchas parejas recorren caminos y veredas buscando un mejor porvenir. En el Perú, un señor portador de un vistoso sombrero, logró la presidencia prometiendo un futuro promisorio. Terminó derrotando el fujimorismo y los seguidores de Alan García. Y ahora para completar el panorama en Chile, un ejemplo de democracia, también el populismo llegó a la presidencia.

Y de contera, este tipo de forma de gobierno ha tenido un ambiente propicio en el surgimiento de movimientos populares, sin ninguna consistencia. Es el resultado de la teoría de algunos intelectuales que consideran la democracia partidista como “partidocracia” como término peyorativo. Recuerdo que en el Perú, un intelectual muy destacado criticaba la democracia, asignándole ese término pintoresco. Y en Colombia muchos líderes creen haber descubierto “el agua tibia” con los movimientos populistas. Eso que llaman la “coalición de la esperanza y la coalición de la experiencia” son la suma de movimientos populistas que pretenden ser partidos políticos. Realmente son movimientos de “garaje” con pretensiones políticas. No se nos debe olvidar que los partidos políticos son grupos de personas, con ideas políticas que buscan llegar al poder.

En estos momentos es pertinente recordar como surgió la democracia. En Inglaterra inspirados en las teorías de John Locke y otros ideólogos se formaron movimientos que buscaban el poder alimentados por tesis políticas. En Estados Unidos la independencia estuvo adornada por el surgimiento de dos grandes partidos, el demócrata y el republicano. Ambos defensores de la democracia liberal pero con diferencias sustanciales en el fortalecimiento del poder. En Francia, la revolución abrió el camino hacia la democracia y a los partidos políticos. Hoy, Estados Unidos, Inglaterra y Francia son ejemplo de democracia, sin que el populismo se apodere de los caminos hacia el poder. Es así como este desbarajuste partidista está llevando a los colombianos por los caminos del populismo. Algunos ideólogos tratan de explicar este fenómeno sin ninguna coherencia. Esperemos que las próximas elecciones aclare el panorama, o de lo contrario, seguiremos sin un rumbo seguro en la defensa de la democracia.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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