viernes 01 de abril de 2022 - 12:00 AM

El infinito es un junco

El libro ha sobrevivido como elemento fundamental del progreso y la cultura a pesar de los ataques de fanáticos políticos y religiosos.

Algunas personas sostienen que el libro se acabará. Consideran que la tecnología le pondrá fin y será sustituido por medios modernos de comunicación. Por el contrario, la mayoría asegura que el libro, como lo conocemos ahora, sobrevivirá con los medios modernos. Irene Vallejo, joven escritora nacida en Zaragoza, sorprendió al mundo con su libro “El infinito es un junco”. Relata, en forma amena, apoyada por fuentes históricas el recorrido que ha tenido el libro a través de los tiempos. Empieza por las antiguas culturas hasta los tiempos modernos, destacando su importancia y su aporte al desarrollo de la humanidad. Destaca la importancia de la biblioteca de Alejandría y en forma agradable recuerda historias de Alegrando Magno. Se dice que el gran guerrero macedonio tenía como su héroe al griego Aquiles, protagonista de la Ilíada.

Dice la escritora en su obra “Inventados hace 5.000 años, los libros de los que estamos hablando en realidad los antepasados de los libros eran tablillas de arcilla. En las riberas de los ríos de Mesopotamia no había juncos de papiro y escaseaban otros materiales como la piedra, la madera o la piel, pero la arcilla era abundante. Por eso los sumerios empezaron a escribir sobre la tierra”. Agrega la escritora que “la biblioteca del orgulloso rey Asurbanipal, el precedente más próximo de la gran biblioteca de Alejandría no poseyó su universalidad. Era un conjunto de documentos y textos útiles para las ceremonias y rituales públicos”. Es interesante observar como Irene Vallejo destaca a Egipto en el proceso del libro. Dice: “El junco de papiro hunde sus raíces en las aguas del Nilo. El tallo tiene el grosor del brazo de un hombre y su altura se eleva entre 3 y 6 metros”. Nos cuenta también que “el rollo más largo de la colección egipcia del museo británico, el papiro Harris media originalmente 42 metros”.

La invención de la imprenta por Gutenberg en el siglo XV fue una verdadera revolución. “El antepasado más cercano de los libros fueron las tablillas. He hablado ya de las tablillas de arcilla de Mesopotamia que se extendieron por los actuales territorios de Siria, Irak, Irán, Jordania, Líbano, Israel, Turquía, Creta y Grecia”, agrega la escritora. El libro ha sobrevivido como elemento fundamental del progreso y la cultura a pesar de los ataques de fanáticos políticos y religiosos. Dolorosamente debemos reconocer que el cristianismo fue un movimiento religioso que trató de acabar con la vieja cultura. El Dios de los cristianos no podía coexistir con los dioses antiguos. Y en el mundo de la política los fascistas persiguieron los libros que consideraban peligrosos para su régimen. A pesar de todos estos peligros el libro sobrevive como pieza fundamental de la cultura. La obra de Irene Vallejo destaca los problemas que esta manera de información y su maravilloso recorrido a través de los tiempos.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad