viernes 21 de febrero de 2020 - 12:00 AM

El justo medio

Es preciso que los colombianos empecemos a pensar seriamente en que Colombia no puede irse a los extremos. Necesitamos equilibrio para salir de nuestros problemas.
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Colombia está fuertemente polarizada. La dispersión de los partidos y la confusión ideológica no ha servido como instrumento de organización política. Una derecha, el centro democrático de origen liberal se organiza con sectores de tendencia reaccionaria. El conservatismo, se ubica al lado del expresidente Uribe olvidando algunas de sus viejas tesis. Los otros partidos carecen de ideología y son grupos que olvidan su origen liberal. Por otro lado, Petro lidera una izquierda de origen Rojaspinillista, curiosamente extraída de la derecha. El partido liberal permanece a la deriva, sin convertirse en la salida democrática que atenúe la polarización.

Recordemos como a fines del siglo XIX, el partido liberal después de haber organizado el país como un estado federal, con separación de la iglesia y el estado, con muy buenas exportaciones especialmente de café y todas las libertades democráticas fue derrotado en las urnas y en los campos bélicos. Vino la regeneración liderada por Núñez y Caro y el Liberalismo quedó en minoría. Aparecieron los independientes, los nacionalistas y los históricos. Vino la Constitución del 86, Colombia entró en un periodo de autoritarismo con una economía casi pastoril. En 1930 subió Olaya Herrera al poder, permitieron el ingreso de la mujer a la universidad y por fin el país entró al siglo XX.

El liberalismo, un partido ubicado en el justo medio, es lo que Colombia necesita para salir de la polarización. En este momento, no puede el país seguir polarizado entre una izquierda exótica y una derecha confusa. Es preciso que los colombianos empecemos a pensar seriamente en que Colombia no puede irse a los extremos. Necesitamos equilibrio para salir de nuestros problemas. En consecuencia, el partido liberal debe convertirse en la salida tan anhelada por las gentes de bien. Las juventudes que a veces creen que todo lo nuevo es mejor, deben pensar que los viejos principios liberales, que hoy se acercan a la social democracia, son la verdadera salida para solucionar la crisis ideológica.

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