viernes 12 de marzo de 2010 - 10:00 AM

El resurgir del partido liberal

Indudablemente existen coincidencias entre la célebre regeneración de Rafael Núñez y el gobierno de seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe Vélez. Los tratadistas modernos sostienen que la historia no se repite, pero en nuestro país existen hechos tan notorios que parecen verificar el viejo aforismo.

Núñez, después de la guerra del 85, abandonó el sector independiente del liberalismo y estimuló junto con Miguel Antonio Caro la formación de dos nuevos partidos, los Nacionalistas y los Históricos. Estas colectividades estaban colgadas del gobierno regenerador, mientras el partido liberal 'en los peladeros de la oposición', sufría una dura e injusta persecución. Muerto Núñez y concluida la regeneración, el partido Conservador llegó al poder y estableció un largo periodo de 'paz con atraso', que predominó hasta 1930. Ahora, el presidente Uribe desconoce olímpicamente al partido liberal y estimula la creación de dos partidos 'colgados de sus faldones' como son la U y Cambio Radical. No hay ideas políticas, no hay programas de gobierno, solamente tienen como tema de discusión la defensa del carismático Dr. Uribe Vélez. Hacen hincapié en la célebre seguridad democrática, pero no tienen en cuenta que Colombia es uno de los países de menor redistribución de los ingresos, de mayor concentración de capitales, con un desempleo inatajable y con una violencia en las ciudades que aterra al mundo.

Parece que se repite la historia de Núñez. Es por esto que la providencia de la Corte Constitucional hará historia como una de las piezas jurídicas trascendentales para nuestra democracia. Afortunadamente es impecable desde el punto de vista jurídico y evitará que destruyamos nuestras viejas instituciones y así no permitamos que caigamos en un Fraude Constitucional como lo plantea con toda claridad el jurista español Pedro De La Vega.

De las cenizas de esta nueva regeneración resurgirán los partidos políticos y el 14 de marzo será un día muy especial para la democracia. El Partido Liberal con Rafael Pardo como candidato a la presidencia, ha elaborado un programa complementario de los viejos ideales de la colectividad, muy diferente a los grupos que siguen las personas y no las ideas. Es el momento para fortalecer el Congreso con buenos candidatos santandereanos como Honorio Galvis, Jaime Durán Barrera y Juan Manuel Galán. La tesis sibilina de una democracia sin partidos es abiertamente reaccionaria. Es abrirle el camino a las dictaduras.

 

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