viernes 14 de mayo de 2010 - 10:00 AM

Ideologías, transfuguismo y democracia

Cuando los partidos se desmoronan, las ideologías pierden su valor y surge el empirismo, aparecen líderes carismáticos que despiertan emociones primitivas, nos encontramos ante sociedades capaces de enaltecer la corrupción y apoyar las dictaduras. Algo parecido está ocurriendo en Colombia. Se nos viene a la mente las actuaciones audaces de un periodista, ubicado en el marxismo radical, Benito Mussolini, quien decepcionado de la izquierda disque por falta de acción, se vincula a los movimientos nacionalistas italianos y termina fundando el fascismo y destacándose como anticomunista y antiliberal.

La confusión de las ideologías comenzó en Colombia con el Frente Nacional. Luego cada uno de los partidos llamados tradicionales empezaron a debilitarse y surgieron movimientos, seguidores de políticos en disidencia. Es así como dentro del liberalismo, Alfonso López Michelsen lideró el llamado Movimiento Revolucionario Liberal y el sector ospinista del conservatismo se acercó a la democracia cristiana. El populismo de derecha, de estirpe conservadora, fundó la Alianza Nacional Popular con el General Rojas Pinilla a la cabeza. Todos los grupos y grupúsculos levantan banderas sin ideología. Recordemos también cómo el liberalismo organizó el poder popular y los conservadores  pastranistas organizaron su propio movimiento contrario a las directivas del partido. Después de la Constitución del 91 surgieron más de 100 partidos que quienes interpretan los movimientos electorales consideraban que por fin había una democracia en Colombia. Algunos periodistas ansiosos de noticias, consideraron que la destrucción de los viejos partidos era la antesala de un nuevo amanecer democrático. Pero el experimento resultó fallido porque aparecieron pequeños partidos con intereses inconfesables y los partidos fuertes se fueron debilitando hasta quedar en el vacío. El presidente Uribe colaboró en este proceso creando nuevos partidos alrededor de él y manejando los otros con el atractivo de la burocracia.

Es así como hoy vemos que Angelino Garzón, ex miembro de la Unión Patriótica, es el candidato a la Vicepresidencia de Juan Manuel Santos, antiguo liberal. Mockus, antiguo conservador, hoy juega a los símbolos y recoge el descontento anti uribista. Vargas Lleras, de estirpe liberal, dirige una partido uribista sin ningún porvenir. Los hijos de los presidentes ex conservadores ingresan al partido de La U y abandonan a la candidata de su partido. Y de contera algunos liberales se escandalizan porque Piedad Cordoba está en el partido liberal y el candidato Pardo la acepta sin condiciones.

Siempre se decía que el liberalismo era un partido de centro izquierda. Indudablemente no estamos en un paraíso democrático y la confusión ideológica no conforma un homenaje a la razón. O tempora O Mores

 

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad